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Archive for 26 abril 2011

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ROUBINI

Perspectiva Global

El boom de China tiene fecha de vencimiento

Nouriel Roubini

Para LA NACION

 

 
 

LONDRES.- Recientemente hice dos viajes a China, justo cuando el gobierno ponía en marcha su 12° plan quinquenal para reequilibrar el modelo de crecimiento a largo plazo. Esos viajes reforzaron mi opinión de que hay una contradicción potencialmente desestabilizadora entre los desempeños económicos de corto y mediano plazo de China.

La economía del país se está sobrecalentando, pero con el tiempo la inversión excesiva resultará deflacionaria tanto a nivel interno como global. Una vez que sea imposible aumentar la inversión fija -después de 2013-, China estará en una aguda desaceleración. En lugar de concentrarse en asegurar un aterrizaje suave, los encargados de políticas chinos deberían preocuparse por el muro contra el que se puede estrellar el crecimiento en la segunda mitad del quinquenio.

El camino más fácil es mantener el statu quo. Los detalles del nuevo plan revelan que se seguirá recurriendo a la inversión, incluso en la vivienda pública, en lugar de una apreciación más rápida de la moneda, transferencias fiscales a los hogares, impuestos a y/o privatización de las empresas del Estado, liberalización del sistema de registro de los hogares o un relajamiento de la represión financiera.

China ha crecido en las últimas décadas sobre la base de la industrialización impulsada por las exportaciones con una moneda débil, lo que ha dado como resultado altas tasas de ahorro y una dependencia de las exportaciones netas y la inversión fija. Cuando las exportaciones netas se colapsaron en 2008-2009 del 11% al 5% del PBI, el líder chino reaccionó aumentando la participación de la inversión fija en el PBI, del 42% al 47%. China no sufrió una recesión porque la inversión fija se disparó. En 2010-2011, la participación de la inversión en el PBI ha seguido aumentando, hasta casi 50 por ciento.

El problema es que ningún país puede ser lo suficientemente productivo para reinvertir el 50% del PBI en capital social sin enfrentarse a la larga con un exceso de capacidad y un problema de créditos incobrables. En China abunda la inversión excesiva en capital físico, infraestructura y propiedades. Salta a la vista en los aeropuertos y trenes de alta velocidad (que reducirán la necesidad de los 45 aeropuertos que están planeados) impecables, pero vacíos, las autopistas que no conducen a ningún lugar, los miles de edificios de gobierno nuevos y colosales, los pueblos fantasma y las nuevas fundiciones de aluminio cerradas para impedir que caigan los precios mundiales.

La inversión comercial y residencial de lujo ha sido excesiva, la capacidad automovilística ha superado el reciente auge de las ventas, y el exceso de capacidad en el acero, el cemento y otros sectores manufactureros está aumentando. A corto plazo, el boom de las inversiones alimentará la inflación por la naturaleza intensiva en recursos del crecimiento. Pero el exceso de capacidad conducirá a presiones deflacionarias fuertes, comenzando con los sectores manufacturero e inmobiliario.

Después de 2013, China tendrá dificultades. Todos los episodios pasados de inversión excesiva han terminado con una crisis financiera y/o con un largo período de crecimiento lento. Para evitar eso, China tiene que ahorrar menos, reducir la inversión fija, disminuir la participación de las exportaciones netas en el PBI e incrementar el consumo. Las razones por las que los chinos ahorran tanto y consumen tan poco son estructurales. Cambiar el incentivo de invertir tomará dos décadas de reformas.

Las explicaciones tradicionales de la alta tasa de ahorro (falta de una red de seguridad social, servicios públicos limitados, envejecimiento de la población, subdesarrollo del financiamiento del consumo) son parte del rompecabezas. Los consumidores chinos no tienen mayor propensión a ahorrar que los de Hong Kong, Singapur y Taiwan; todos ahorran el 30% de su ingreso. La diferencia es que la proporción del PBI chino que va al sector de las familias es inferior al 50 por ciento.

Varias políticas chinas han conducido a una transferencia de ingresos de hogares débiles a compañías poderosas. Una moneda débil reduce el poder adquisitivo de las familias porque encarece las importaciones y con ello protege a las empresas del Estado, que compiten con los productos importados, y aumenta las ganancias de los exportadores.

Las bajas tasas de interés de los depósitos y los bajos intereses de los créditos a las empresas significan que los ahorros de los hogares reciben tasas negativas, mientras el costo real del crédito para las empresas del Estado también es negativo. La represión laboral ha provocado que los salarios aumenten a un ritmo más lento que la productividad.

Para reducir las restricciones a los hogares, China necesita una apreciación rápida del tipo cambiario, liberalización de las tasas y aumento de los salarios. Más importante, China necesita privatizar sus empresas o gravar sus beneficios a una tasa más alta y transferir las ganancias fiscales a los hogares.

  • 2013
    Es el año a partir del cual China enfrentará una recesión o un período de bajo crecimiento después de haberse excedido en la inversión en estos años.

 

© Project Syndicate 1995-2011

El autor es profesor de Economía en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York

 
 fuente:
 
 

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boom

  •  

El boom económico mundial, inevitable factor inflacionario

Más que un “viento de cola”. Decenas de millones consumen por primera vez lácteos y carnes, lo que provoca un fabuloso aumento de la demanda.

Por Jorge Castro ANALISTA

 

En el período en que ocurrió la crisis de Medio Oriente, la guerra de Libia, y el terremoto /tsunami/catástrofe nuclear de Japón, la economía mundial experimentó un récord histórico de crecimiento, con un auge de 5,5% en los tres primeros meses del año , superior al boom de 2008-2009, encabezado por la industria manufacturera, que se expandió 12,3%, el nivel más alto desde 1991.

Por su parte, la inflación mundial promedio se duplicó en el último año: aumentó de 2% anual en julio de 2010 a más de 5% en el primer trimestre de 2011 . El auge de la inflación ocurre en todas partes, sincronizadamente, arrastrada por un alza excepcional del precio de los alimentos y la energía. La tasa de inflación en EE.UU. fue 2,7% anual en marzo, y 3/4 partes de ese incremento fue obra del aumento del precio de alimentos y energía ; y lo mismo ocurrió en China (+5,4%), el mayor nivel en tres años, con el precio de los alimentos que aumentaron 11,7%; en India (+9% y 17,5% los alimentos); y en la Zona Euro (+2,7%), con un auge de 2,4% en Alemania, el mayor índice desde la unificación (1991).

Lo que sucede en EE.UU. es singular. El aumento de precios al consumidor tiene lugar cuando la inflación subyacente ( core inflation ), excluyendo alimentos y energía, está al borde de la deflación. Así, por ejemplo, la inflación básica fue menos de 1% anual en los 12 meses previos a febrero de 2011 , mientras que ascendió a 2,5% en el año anterior a la recesión (2008), lo que significa que cayó 0,5% por año, un índice adelantado de deflación.

¿Por qué la inflación subyacente es tan baja en EE. UU.? Hay un alto nivel de capacidad instalada no utilizada (output gap), que asciende a 3% / 4% del PBI, a pesar de la recuperación iniciada en julio/agosto de 2009; se le suma un extraordinario aumento de la productividad de más de 20% en tres años , que utiliza menos recursos con más eficacia productiva. Por último, no hay inflación salarial, porque el elevado nivel de desocupación (8,8%) frena los reclamos.

Desde julio/agosto de 2010, el índice de precios de los commodities (excluido petróleo) ha aumentado en EE.UU. 40%, y el petróleo (West Texas) trepó más de 70%, mientras que la cotización del maíz se duplicó (110%). El resultado es que la tasa de inflación aumentó 4% anual entre noviembre y febrero, en tanto había crecido menos de 1,5% anual en los dos años previos.

EE.UU. consume cada vez menos petróleo y materias primas por unidad de producto . El PBI creció más de 20% en la primera década del siglo, pero el consumo de petróleo era menor en 2010 que en 1999. Cabe agregar que más de 80% del crecimiento de la economía mundial en los tres primeros meses de este año, ha sido obra de los países emergentes, con China, considerada como responsable de 56% del auge global.

¿Por qué aumentan tan rápidamente los precios de las materias primas en el mercado mundial? La razón esencial se encuentra en el vuelco estructural del crecimiento global hacia los países emergentes ; y dentro de él, el dato central es la transición histórica de productor a consumidor que está realizando el proceso de acumulación en China, porque ahora crece no a través de las exportaciones, sino del consumo doméstico. El crecimiento chino, además, es básicamente industrial, esto es, materia prima-intensivo.

Esta es la tendencia de fondo de la época, por la cual hay al mismo tiempo un boom económico y un alza estructural de la inflación , los dos de largo plazo. También aumenta drásticamente la demanda global de proteínas, debido al ingreso de decenas de millones de personas en la clase media de las economías emergentes, que consumen por primera vez, y en gran escala, lácteos y carnes. La regla es que por cada kg de carnes se requieren 7 kg de granos. No hay “viento de cola” en la economía mundial, sino un cambio estructural, irreversible, de las condiciones de acumulación global.

fuente:

http://www.clarin.com/opinion/economico-mundial-inevitable-factor-inflacionario_0_468553239.html

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Eurozona

En la Eurozona, la derecha capitaliza el descontento

 Los votantes están irritados con la “europeización” de los costos de la crisis financiera, lo que plantea un nuevo límite a los rescates de países en default y a la propia integración.

Por Marcelo Cantelmi

 

 

 

 

La noción de que una derecha conservadora crece como una marea en el espacio político europeo, es correcta, pero no debería encerrarse sólo en ese concepto el sentido de este fenómeno cuyo último banderazo lo acaban de dar los finlandeses. En ese país de la eurozona acaba de lograr, el pasado domingo, una rotunda victoria electoral un partido populista y xenófobo enérgicamente opuesto al rescate de naciones en crisi s como Grecia, Irlanda o Portugal. Los electores eligieron en una sintonía crítica, que es muy nítida en el norte más exitoso europeo. Plantean que no entienden por qué sus impuestos tienen que ir a sostener naciones que son estigmatizadas por su baja productividad, indisciplina fiscal y liderazgos corruptos.

Como en la eurozona la votación de los rescates va por unanimidad, este pequeño país amenaza ahora con generar una de las peores derivaciones de la crisis europea y bloquear la ayuda que negocia de modo agónico Portugal para evitar el desastre final de su economía y el default de la deuda. Es improbable que los gobernantes españoles hayan recuperado el sueño desde el pasado fin de semana justamente ante esa amenaza que es también sobre la economía ibérica.

Aunque el desprecio a la otredad y los prejuicios tiñen en gran medida las posiciones políticas de estas nuevas agrupaciones, lo que los finlandeses están planteando es que no quieren hacerse cargo de una factura que deberían pagar entre otros y muy especialmente los bancos que hicieron parte de la fiesta.

Es una provocadora paradoja, por decir lo menos, que desde esa vereda de concepciones rígidas y conservadores se contradiga el rito de los mercados y el modo de funcionamiento del capitalismo. La crisis del sistema de acumulación de 2007/2008, que pese al optimismo de sus actores no se ha resuelto sino que no deja de agravarse , está provocando estos notables movimientos tectónicos revoleando concepciones que pasan a manos inesperadas desde el baldío de lo que ha quedado de la crítica realmente ideológica del sistema.

Este tsunami tiene otros efectos vinculados. Uno de ellos es el ímpetu de variantes nacionalistas que acaban por esmerilar una integración como la europea que en su matriz se la concibió cosmopolita y fuera de los grilletes del Estado-nación, según suelen sintetizar todavía con romanticismo los idealistas alemanes.

Es posible intuir un hilo que une este fenómeno con la batalla presupuestaria norteamericana, la crisis de la deuda que ya excede el universo de los emergentes y la idea subyacente de cómo es el sistema y cómo deberían funcionar las cosas. Si se observa con detenimiento, no debería sorprender lo que en verdad salvan estos salvatajes. Como remarcó hace poco el insospechado Financial Times : “La verdad sobre la crisis de la eurozona … es que el rescate de Grecia, Irlanda y Portugal es el rescate de los bancos europeos, especialmente de Francia y Alemania”.

Es por eso que es tan complejo asumir como una política activa lo que los votantes de a pie expresan con sus posiciones irritadas. Los bancos alemanes -el país de mayor crecimiento en Europa y el que más duramente objetó al menos en la retórica, el salvataje griego- tienen comprometidos cerca de 50 mil millones de euros en esos tres países enclenques y también en España . La mitad de ese monto, según el FMI, está enterrado en la nación helena. Atenas es una trampa aún mayor para Francia, el mayor inversor en Grecia con 50 mil millones de euros, parte de los cuales, 7 mil millones, son directamente del banco central francés.

Cuando la calificadora Standard & Poors amenaza con bajarle la nota a la deuda norteamericana, un episodio asombroso que muestra la profundidad del cambio que vive el mund o y desnuda la situación de ese país, lo que hace es exigir un drástico recorte del gasto público que esta pensado sobre la cuenta social. Barack Obama acepta por ahora 2 billones (un 2 con doce ceros) de dólares de quita y los republicanos plantean 6,2 billones. La posición de la calificadora la acaba de reforzar el FMI al sostener que EE.UU.

carece de “un plan creíble” contra el enorme rojo fiscal que arrastra desde el inicio de la crisis y que equivale a todo su PBI.

El problema ahí es que en 2012 hay elecciones presidenciales y Obama perdió ya un enorme caudal de votantes en las legislativas por el bochorno de su plan de salud que en verdad redujo y no agregó beneficios. Según The Washington Post/ABC News , 91% de los demócratas y hasta 54% de los republicanos piden que se incrementen los impuestos a los más pudientes para resolver este agujero y hasta un 78% rechaza el recorte a los planes de salud. Como los fineses, no quieren pagar ellos la fiesta que otros celebraron.

Vale la pena volver a Europa. Si no hay solución para Grecia que este año reducirá su economía 4% pero no su deuda que en 2013 superará el 160% de su PBI, el país colapsará. Es el espectro que se agita en estas horas, porque Portugal está parado en el mismo desfiladero. El problema ahí es España cuyos bancos están metidos hasta la garganta en la economía lusa con más de 65 mil millones de euros en bonos que pasarían a convertirse en papel mojado. Esa exposición es la mayor de toda la zona euro.

Lo de Finlandia es la peor noticia para Madrid porque muestra así de patente la vulnerabilidad que tiene hoy el sistema.

La reestructuración de las deudas y el reconocimiento de la bancarrota será quiza inevitable pero tendrá el efecto de tirar del mantel de la mesa con toda la cristalería. “Catástrofe”, llamó a esa posibilidad la ministra de finanzas francesa, Christine Lagarde. El mismo término que utilizó hace poco el ex canciller James Baker para explicar porqué EE.UU. puede convertirse en una gran Grecia sino desactiva –¿cómo?– “la bomba de su deuda”. Es un mundo imprevisible.

Copyright Clarín, 2011 .

fuente:

http://www.clarin.com/opinion/Eurozona-derecha-capitaliza-descontento_0_467953350.html

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BCBA

INFORME ECONOMICO SEMANAL DEL BANCO CIUDAD

CONTENIDOS:

Gobierno vs. Empresas: ¿Cuánto hay en juego? – Pág. 2

Nivel de Actividad: Señales contrapuestas -Pág. 5

La Marcha de los Mercados – Pág. 7

Estadístico – Pág. 9

http://srvdocs1.bancociudad.com.ar/Content/Institucional/Informe-semanal-135.pdf

Toda la información contenida en estas páginas pertenece (a) a las fuentes citadas de buena fe; (b) a sus autores declarados; ó (c) a INFORMACION ESTRATEGICA, por lo que queda prohibida su reproducción total o parcial sin expreso consentimiento de (a), (b) ó (c). – Todos los derechos reservados

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emprendedores

 

Marcelo Berenstein

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eeuu

 
TRIBUNA: GABRIEL JACKSON
Los problemas que agitan Estados Unidos
La persistencia de la depresión económica vinculada al colapso de 2008, la desigualdad, la crisis inmobiliaria y de la Seguridad Social y la mala imagen en el ámbito internacional son los desafíos más graves que afrontar
GABRIEL JACKSON

Entre los meses de enero y marzo me he ocupado principalmente de cumplir con la amabilísima invitación de participar en las ceremonias de conmemoración del centésimo aniversario de la muerte de Joaquín Costa, eminente pensador y hombre de gran estatura moral muy venerado en Aragón y por gran parte de los científicos sociales españoles. Condicionantes físicos relativos a la utilización de la vista me apartaron de mi asidua lectura de The New York Times, The Economist, The New York Review of Books y otras publicaciones de las que depende mi información cotidiana sobre la actualidad mundial. Cuando a finales de marzo apliqué mi lupa a montones de periódicos no leídos, el ejemplo de Joaquín Costa inspiró el presente esfuerzo por definir los principales problemas de Estados Unidos en la actualidad.

El primero y quizá el principal es el constante incremento que, desde más o menos 1975, viene produciéndose en la desigualdad en la distribución de la renta. Entre 1935, cuando el New Deal del presidente Roosevelt comenzó a generar una clara recuperación económica, y finales de 1970, la mayoría de los estadounidenses tuvo la sensación de que su propio nivel de vida estaba aumentando y de que sus hijos tendrían mejores oportunidades de las que ellos habían tenido. En la década de 1980, el presidente Reagan se enfrentó al nuevo problema de la estanflación (que conjuga elevados índices de precios y de desempleo) cambiando el régimen impositivo, de manera que los asalariados asistieron a un incremento espectacular de sus aportaciones mensuales a la financiación de la Seguridad Social, al tiempo que se reducían los impuestos que gravaban los rendimientos empresariales y del capital. En las décadas posteriores a estos cambios del régimen fiscal la tendencia hacia una mayor igualdad de renta se ha invertido. Reputados economistas discrepan enormemente en su interpretación de esos cambios, pero no cabe duda de que el viraje general registrado desde la década de 1980 favorece a las clases empresariales y profesionales, y a los realmente ricos.

Un segundo y enorme problema de Estados Unidos han sido sus tres guerras elegidas: las de Vietnam, Afganistán e Irak. En esos tres casos EE UU ha invadido países cuya lengua, religión, estructura social e historia nacional eran y siguen siendo enormemente desconocidas para estadounidenses de todas las clases sociales y tendencias políticas, incluyendo, lamentablemente, a la gran mayoría de los diplomáticos. Al identificar negligentemente cualquier hostilidad antioccidental y antiimperialista con un frente unido terrorista mundial, Estados Unidos se ha creado nuevos enemigos en amplias zonas de Asia, dañando su propia reputación como líder presente y futuro de las fuerzas realmente democráticas que hay en el ámbito mundial. En términos generales, durante las Guerras Mundiales del siglo XX, Estados Unidos se enfrentó primero a la Alemania imperial para impedir que conquistara Europa y las colonias de esta en África y Asia; y 20 años más tarde para impedir que el Eje formado por la Alemania nazi, Italia y Japón dominara el planeta. Ninguna justificación positiva puede darse de las guerras de Vietnam, Afganistán e Irak, que han sido enormemente perjudiciales para la moral y la reputación internacional de EE UU.

Ateniéndonos a la situación actual, el problema más grave de EE UU es la persistencia de la depresión económica posterior al enorme colapso financiero de 2008. Burbujas, estallidos de pánico y bancarrotas han sido rasgos recurrentes de la economía capitalista. Cuando los riesgos y la exageración de las promesas no son excesivos, el sistema se recupera en pocos meses, o en un año o dos. Pero si, como ocurrió en los años anteriores a la Gran Depresión de la década de 1930 o en los primeros años del siglo XXI, los financieros les dicen a sus clientes que el valor de los bienes inmobiliarios, de los recursos naturales o de los productos manufacturados solo puede moverse en una dirección, es decir, hacia arriba, es inevitable que algún tipo de súbita decepción acabe con la confianza de la que al fin y al cabo depende cualquier actividad comercial.

En Estados Unidos la principal sorpresa fue que el precio de la vivienda no aumentara constantemente. Entre el año 2005 y 2007 un número creciente de quienes compraban viviendas dando una entrada escasa y suscribiendo hipotecas cuantiosas descubrió que, al intentar venderlas o refinanciarlas, valían menos en el mercado de lo que aparentemente habían valido en el momento de la compra. Otro factor que pesó sobre la situación inmobiliaria fue que, mientras a los trabajadores y profesionales corrientes se les paga su trabajo después de hecho, en el entorno financiero la mayoría de los pagos, cuando no todos, se hacían “por adelantado”. De manera que los vendedores recibían sus honorarios al hacer la venta y el conjunto de las pérdidas, ocurrieran cuando ocurrieran, eran responsabilidad del comprador de la vivienda. No hace falta tener mucha imaginación para comprender la conmoción y amargura de literalmente millones de personas que en los últimos años se han visto “ahogadas”, es decir, teniendo que afrontar el pago de una hipoteca con un valor nominal mayor que el precio actual de la vivienda que estaban comprando.

La magnitud y duración de la crisis de las hipotecas tiene que ver con bastantes conductas despreciables, cuando no claramente criminales. Muchos agentes inmobiliarios, al saber que reciben sus honorarios por adelantado, animan a los posibles clientes a comprar casas que saben muy bien que esas personas no pueden costear. En cuanto a los bancos, algunos tienen la costumbre de cambiar la cerradura de la casa cuando el tenedor de la hipoteca se retrasa un mes o dos en el pago de la misma, y lo hacen sin avisarle. Se sabe que algunos han entrado en ellas en ausencia del hipotecado para calcular el valor de los bienes muebles que contiene. Leer las páginas financieras de los periódicos actuales puede ser como leer una novela policiaca: los crímenes han salido a la luz porque ha tenido lugar una investigación judicial.

Finalmente, en este breve repaso a los principales problemas de Estados Unidos mencionaré dos grandes distorsiones que no han dejado de tergiversar el debate público. La primera de ellas es que la Seguridad Social, en 20 o 30 años (las diversas páginas que he leído al respecto discrepan enormemente sobre el momento y las cantidades de dinero mencionadas), no podrá cumplir con sus obligaciones en cuanto a pensiones y que, por tanto, al tener que pagar a los trabajadores más de lo que ellos habrán aportado durante su vida, corre el riesgo de convertirse en una injusta carga pública. Ninguno de esos artículos menciona que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social es independiente del presupuesto federal, ni tampoco que el presidente Reagan incrementó las retenciones a los asalariados y se las redujo a las clases más acomodadas de la sociedad estadounidense. En realidad, cuando necesitó liquidez para su propia presidencia, tomó prestada de ese Fondo de Reserva una enorme suma que aún no le ha sido devuelta. Esto significa que el déficit mencionado por los analistas conservadores al debatir la necesidad supuestamente acuciante de reforma de la Seguridad Social incluye miles de millones de dólares extraídos del Fondo, nada menos que por uno de nuestros más admirados presidentes republicanos.

La segunda falsedad es una afirmación beligerantemente planteada por la Asociación Nacional del Rifle, según la cual la segunda enmienda de la Constitución de Estados Unidos garantiza a todos sus ciudadanos el derecho inalienable a llevar armas de fuego. Su beligerancia y los millones de dólares utilizados para avalar o denostar a candidatos a las elecciones han hecho imposible que Ayuntamientos o Gobiernos estatales aplicaran ningún tipo de control sobre los compradores de armas, las circunstancias en las que las adquieren y qué consecuencias tiene ese hecho. Hasta los congresistas y senadores federales o estatales más progresistas tienen miedo de defender cualquier tipo de control gubernamental que pudiera desatar una campaña de la Asociación Nacional del Rifle contra ellos. En el presente artículo no dispongo de espacio para abordar las consideraciones legales relacionadas con esta falsedad, pero prometo hacerlo próximamente en un artículo dedicado al papel del Tribunal Supremo de Estados Unidos.

Gabriel Jackson es historiador estadounidense. Traducción de Jesús Cuéllar Menezo.

 
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fuente:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/problemas/agitan/Estados/Unidos/elpepiopi/20110420elpepiopi_13/Tes

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