Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 29 agosto 2010

Protegido: especial: BRODA

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Read Full Post »

Banco Ciudad
 

LA SEMANA EN POCAS PALABRAS

Los datos de actividad de junio y julio mostraron una economía que, por problemas de oferta más que por razones de demanda, comenzó a normalizar su tasa de crecimiento. No hay ningún factor (ni político ni económico) que haya operado para moderar la expansión de la demanda en esos meses. La desaceleración respondió fundamentalmente a temas de oferta: la combinación de problemas energéticos (factor estacional) y sectores industriales operando a plena capacidad (factor estructural). La demanda excedente está ajustando vía una creciente oferta importadora y vía precios en sectores con menor capacidad para suplementar oferta local con bienes importados.

En julio, los indicadores privados y oficiales marcaron un descenso en la tasa de expansión anual y una caída respecto a junio. El indicador de actividad IGA-OJF experimentó un alza de 6% anual en julio, sensiblemente inferior a la verificada en el segundo trimestre (9,1% anual) y cayó 0,6% con relación a junio, la primera baja mensual en 12 meses. El EMAE-INDEC de junio aumentó 11,1% anual y también registró una caída mensual de 0,6%.

En julio se conjugaron factores coyunturales (la restricción energética a la industria) con factores estacionales. La desaceleración de la actividad agropecuaria a partir de julio opera este año con más fuerza, luego de finalizada la súper-cosecha de soja. Esto impactó en actividades conexas tales como el comercio y el transporte de carga, que se desaceleraron notablemente.

La actividad industrial fue el sector más golpeado por la restricción energética invernal. El IPI-OJF registró una caída de 3,7% respecto a junio y el crecimiento anual bajó a 6,1% (versus 7,2% en el primer semestre). El IPI-FIEL se contrajo 1,8% respecto a junio y aumentó 3,1% anual (versus 9,1% en el primer semestre). El EMI-INDEC cayó 0,6% mensual y mostró un crecimiento de 7,6% anual (versus 9,2% en el primer semestre).

Es clave para el crecimiento industrial lo que ocurra en Brasil. Autos y siderúrgica explican ¾ partes de la recuperación industrial local en 2010 y gran parte tiene a ese país como destino. Dos datos encienden luces amarillas: 1) la industria en Brasil registra 3 meses consecutivos de bajas y pasó de crecer 19% anual en marzo a 12% anual en junio; 2) los patentamientos de autos OKM cayeron 17% anual luego de registrar aumentos de 70% a principios de 2010.

A pesar de la desaceleración reciente, el año podría finalizar con un crecimiento en un rango que va del 6,5% al 8,5%, según el indicador que se mire.

Del lado de la demanda, sólo la desaceleración en Brasil aparece como un potencial freno para los próximos meses. En el frente monetario, el BCRA se prepara para anunciar un aumento de los márgenes de expansión monetaria que podrían trepar al 30% anual en 2010. En el frente fiscal, el gasto público sigue creciendo a un promedio superior al 30% y en el segundo semestre se podrían superar esas marcas. En el frente de ingresos, los convenios salariales tendrán pleno impacto en los próximos meses cuando operen a pleno los aumentos escalonados (con ajustes que promedian el 30%) y cuando se discutan eventuales reaperturas de paritarias en sectores “rezagados” en la carrera precios-salarios.

La pregunta clave es cuánto más puede una demanda exuberante exprimir la oferta sin forzar una nueva aceleración de la tasa de inflación, en una economía que carece por completo de un ancla para las expectativas de inflación y que descansa, cada día más, en la estabilidad del tipo de cambio como único amortiguador de la suba de precios. La segunda mitad del año arrancó con demasiados rubros de la economía creciendo al 30%.

CONTENIDOS

  • Actividad e industria: desacelerando (pág.2)
  • Comercio exterior: superávit en caída libre (pág.6)
  • Resultado fiscal: Anses y BCRA-dependencia (pág.9)
  • Mercado laboral: nueva caída del desempleo (pág.11)
  • La Marcha de los Mercados (pág.12)
  • Estadístico (pág.13)

Para ver el info completo:

http://srvdocs2.bancociudad.com.ar/Content/Institucional/Informe-semanal-101.pdf

Toda la información contenida en estas páginas pertenece (a) a las fuentes citadas de buena fe; (b) a sus autores declarados; ó (c) a INFORMACION ESTRATEGICA, por lo que queda prohibida su reproducción total o parcial sin expreso consentimiento de (a), (b) ó (c). – Todos los derechos reservados

Read Full Post »

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Read Full Post »

SOBRE CRECIMIENTO SOSTENIDO, VULNERABILIDAD Y POLÍTICA
 

Por José María Fanelli
 
El panorama de la economía no muestra cambios cualitativos en relación a los meses previos; el nivel de actividad sigue evolucionando positivamente pero lo hace en un contexto de marcada incertidumbre, lo que genera dudas sobre la estabilidad del proceso. Como consecuencia, predominan los claroscuros: una combinación compleja de indicadores positivos y desalentadores que dificultan la toma de decisiones más allá del corto plazo.

Entre lo indicadores positivos, además de la evolución del nivel de actividad, sobresalen el incremento de la recaudación tributaria de la mano de la reactivación y la inflación; la reducción en la salida de capitales; y el buen nivel de los precios de productos primarios clave para la Argentina, sostenidos por la sequía en Rusia y el nivel de actividad en emergentes. En otro plano, puede también computarse como una buena noticia que se haya acordado el código aduanero para el MERCOSUR en la cumbre de San Juan. Aunque más no sea, esto vale como señal mínima de que la integración y las estrategias de más largo plazo aún ocupan algún lugar en la agenda de nuestros líderes regionales, sobrecargada de temas domésticos y, a veces, de disputas bilaterales miopes.

Entre los factores que opacan el panorama, sin dudas el rol central le corresponde a la incertidumbre, que tiene su fuente principal en la política doméstica, pero que también se alimenta de las ambigüedades de la situación internacional.

La política es una fuente de incertidumbre debido a que su dinámica está siendo determinada de manera casi exclusiva por las estrategias de posicionamiento para el 2011, tanto del gobierno como de la oposición. En el caso del gobierno, en pos de mejorar las perspectivas electorales por la vía de maximizar el crecimiento a corto plazo, se relegan a un segundo plano tareas de política económica que son fundamentales para coordinar las acciones del sector privado y asegurar la estabilidad del actual proceso de recuperación. En este sentido, sobresale la falta de pautas respecto de la evolución esperada de la inflación y respecto de precios relativos clave como el po de cambio real o los asociados con energía y transporte. Nótese, en relación con esto, que aún cuando el gobierno mantenga los valores nominales de los precios que controla más o menos pautados, como la inflación es alta y variable, los precios relativos devienen también muy variables.

Aún cuando la tarea de coordinar expectativas y reducir la incertidumbre le compete al Ejecutivo, lo cierto es que la oposición no ha contribuido a reducir la incertidumbre: por un lado, ha encontrado dificultades para impulsar los proyectos que podrían dar más certidumbre por la vía de reforzar la institucionalidad en el ámbito de la justicia y de la transparencia en el uso del dinero público; por otro, ha impulsado iniciativas de aumento de gastos (jubilaciones) que, planteadas de manera aislada y no como parte de un plan integral, podrían afectar el equilibrio presupuestario a largo plazo. Esto podría terminar por poner en peligro, en primer lugar, los beneficios de seguridad social que se buscan garantizar.

Entre los factores que generan incertidumbre a nivel internacional, sin dudas sobresale el hecho de que se está agotando la capacidad fiscal para mantener los estímulos implementados para paliar la crisis en Estados Unidos y Europa, sin que se vislumbre cómo continuar hacia delante. El núcleo del desafío es bastante claro: las políticas anticíclicas son efectivas cuando los desequilibrios son transitorios y los desequilibrios que padecen las economías desarrolladas no tienen carácter transitorio sino estructural. Las políticas anticíclicas implementadas fueron muy agresivas porque el diagnóstico fue que se trataba de una crisis y los desequilibrios eran particularmente grandes. Esto era cierto y podía ser acertado atacar desequilibrios grandes con estímulos grandes. Sin embargo, esto no relevaba a las autoridades de la necesidad de complementar las medidas anticíclicas con medidas de transformación estructural, ya que secuelas de la crisis no eran transitorias y no desaparecerían por sí solas. El desafío de hoy es, justamente, que no es posible repetir la implementación de estímulos de gran tamaño porque se agotó el espacio de política fiscal y monetaria que existía hace un par de años y los desequilibrios estructurales que generan desempleo y bajo crecimiento no han desaparecido. Por ejemplo, subsisten desbalances globales importantes, la inversión productiva está lejos de recuperarse y no se vislumbra cuáles serán las características del nuevo orden monetario y financiero internacional.

La forma en que evolucione este escenario dependerá de la creatividad de los gobiernos para implementar las reformas estructurales necesarias sin poner en peligro de colapso el nivel de actividad; un desafío cuya complejidad es hoy evidente en países como España. Más allá de esto, lo cierto es que la economía argentina será afectada por lo que ocurra en la economía global, cualquiera sea la calidad y el éxito de las políticas que se implementen y, consecuentemente, las autoridades no sólo deberían monitorear de cerca la evolución internacional sino, también, evitar poner a la economía en situaciones de vulnerabilidad en un mundo incierto.

Hasta el momento, la evolución post-crisis de la economía internacional fue bastante positiva para nuestro país. Dos hechos fueron importantes. En primer lugar, la tasa de crecimiento de los emergentes fue apreciable y ello afianzó los precios internacionales de nuestras exportaciones primarias. En segundo lugar, la entrada de capitales y las políticas anticíclicas en Brasil se tradujeron en una combinación de tipo de cambio real y nivel de actividad en ese país que favoreció nuestras exportaciones. Ninguno de estos dos hechos, sin embargo, tiene garantizada su continuidad. Hay signos de cierto debilitamiento del impulso de crecimiento tanto en China como en Brasil, que hasta hace poco enfrentaban la amenaza de sobrecalentamiento. Asimismo, no es esperable que la evolución del tipo de cambio en Brasil pueda compensar el deterioro de nuestra competitividad, impulsado por el aumento de los costos internos en dólares.

En este contexto político e internacional, la estrategia de impulsar de manera decidida el nivel de actividad aún a costa de mantener alta la inflación, reducir el tipo de cambio real y aumentar aceleradamente las importaciones no parece la más apropiada: la vulnerabilidad externa y, sobre todo, la fiscal, de la economía está aumentando en circunstancias que no se puede descartar un empeoramiento en la situación internacional. Además, hay que tener en cuenta que cuando no existen líneas claras para la coordinación de expectativas, los efectos de las noticias negativas se amplifican y ello alimenta rápidamente la salida de capitales. Esto es algo que ha estado ocurriendo de forma sistemática desde el conflicto del campo en adelante: cada vez que los conflictos políticos se agudizaron u ocurrieron shocks internacionales negativos se aceleró la salida de capitales.

Vale la pena subrayar, no obstante, que el énfasis en la vulnerabilidad no implica pronosticar que la recuperación actual está condenada a colapsar. El punto que estamos enfatizando es que la economía se mueve por un sendero que implica que los shocks que ocurran tenderán a amplificarse de manera exagerada, poniendo en peligro la estabilidad. La prohibición reciente de las exportaciones de trigo en Rusia es un ejemplo que puede iluminar este punto. Al presionar al alza los precios del trigo y sustitutos, esa prohibición representó un shock favorable tanto para el sector externo como para el fisco argentino, que recauda en parte en función de los precios internacionales. Pero por esta misma razón, es de esperar que el precio interno de los alimentos suba, impulsado por las subas internacionales. Esto va a presionar sobre la inflación doméstica y reducirá tanto el ingreso real de sectores de menores recursos como los salarios reales en general. Esto puede generar problemas políticos de envergadura para un gobierno que espera cosechar votos en esas franjas de la población. Si el gobierno compensa la suba en alimentos con más subsidios, gasto y convalidación de correcciones salariales compensatorias, la inflación se va a acelerar y, a su vez, el gobierno tendrá más razones para no corregir el tipo de cambio, ya que ello repercute directamente en el precio de los alimentos. Así, mientras los sectores ligados al agro tendrían un shock positivo vía precios y uno negativo vía tipo de cambio, la industria sólo recibiría el shock negativo, con lo cual se resentiría su competitividad y, lo que es importante, su capacidad de generar empleo. Esto ya ocurrió en el período previo a la crisis de fines de 2008: la inflación “importada” de alimentos contribuyó fuertemente a acelerar la inflación local en ese período.

Predecir cuál sería el efecto último de una evolución de esta naturaleza sobre el nivel de actividad, los precios y la política es extremadamente difícil.

Pero es justamente esta dificultad la que hace a la economía más vulnerable y reduce el horizonte de decisión, desalentando la inversión.

Para aclarar algo más este punto y los desafíos de la hora, quizá valga la pena ahondar algo más en la relación entre economía y política.

La economía está transitando el camino de la reactivación a una velocidad apreciable. Este es un rasgo que la recuperación actual comparte con las observadas en las últimas dos décadas. En todas las reactivaciones posteriores a la hiperinflación de 1989-90, la economía se expandió a gran velocidad luego de tocar el piso de la recesión: ocurrió en 1991; 1995 y 2002. Más allá de este rasgo en común, no obstante, hay una diferencia importante entre las recuperaciones de los noventa y la de 2002: el período de expansión fue significativamente más largo en este último caso. Esto plantea naturalmente dos cuestiones: cuál es el grado de vulnerabilidad que muestra la expansión actual del nivel de actividad y cómo hacer para convertir la reactivación en un proceso de crecimiento sostenido.

Para sacar a una economía de la recesión, lo esencial es lograr que se acelere el ritmo de crecimiento de la demanda agregada ya que la oferta no suele ser un obstáculo importante. Esto último se debe a que, cuando la economía está deprimida, existe capacidad ociosa y suele haber superávit comercial porque en la recesión caen las importaciones. Por lo tanto, si se tiene éxito en reactivar la demanda, la oferta agregada responde normalmente de manera elástica: con capacidad ociosa es posible producir más sin invertir en expandir la capacidad y, con superávit comercial, es posible importar más sin generar desequilibrio externo. De esta forma, sea vía producción interna sea vía importaciones la oferta está en condiciones de satisfacer a la demanda.

La demanda agregada se puede impulsar de variadas formas en la medida en que hay diferentes tipos de gasto que pueden alimentarla: pueden aumentar el consumo, la inversión, las erogaciones del gobierno y/o las exportaciones. Pero esto no significa que inducir un empujón de demanda sea fácil. Un hecho que no ayuda es que los shocks negativos suelen afectar de manera simultánea a varios componentes; por ejemplo, cuando hay un aumento de la incertidumbre se deprimen simultáneamente el consumo y la inversión privados y se resiente la capacidad del gobierno para acceder al crédito.

En el caso de la reactivación actual, los componentes de la demanda que lideraron la recuperación son el gasto público y el consumo. Las exportaciones hacia Brasil y la inversión también han aumentando, pero no podrían explicar la reversión de la fase recesiva. En lo que hace a la oferta interna, los sectores con capacidad ociosa han respondido al estímulo de la demanda. Un elemento que restó vigor a la respuesta de la oferta global, no obstante, es la existencia de cuellos de botella específicos; sobre todo en infraestructura y energía. La menor elasticidad en la respuesta de la oferta tuvo tres consecuencias específicas: primero, está generando presiones sobre los precios; segundo, creó situaciones de racionamiento en los sectores que no ajustan por precio, como es el caso del gas y, tercero, indujo un fuerte incremento en las importaciones.

Por supuesto, para garantizar una respuesta más elástica de la oferta a largo plazo sería necesario convertir el proceso de reactivación actual en uno de crecimiento sostenido y, para ello, se requeriría cumplir con dos condiciones: realizar inversiones significativas para aumentar la capacidad de producción interna y asegurar una tasa de crecimiento de las exportaciones que sea suficiente para financiar la expansión de las importaciones sin poner en peligro el equilibrio de las cuentas externas. El proceso de crecimiento actual no satisface ninguna de estas dos condiciones: el crecimiento de la inversión es aún insatisfactorio y la tasa de crecimiento de las importaciones es tres veces superior al de las exportaciones. Por supuesto, esto no quiere decir que el hecho de que la economía se esté recuperando carezca de valor. Por una parte, mostrar capacidad de crecer en un mundo global incierto tiene valor económico en sí mismo y, por otra, los empresarios se muestran más proclives a invertir cuando la economía crece.

Estos hechos ponen de manifiesto la interacción de doble vía que existe entre reactivación y crecimiento: si la economía no se reactiva es más difícil que aumente la inversión ya que los empresarios no invertirán si no venden y persiste una alta capacidad ociosa en sus plantas. Pero, por otro lado, la reactivación no es una condición suficiente para el crecimiento sostenido: si los empresarios perciben que la reactivación no es robusta –por ejemplo, porque es acompañada de un aumento insostenible de las importaciones o de sus costos– tampoco invertirán ya que estarán anticipando un debilitamiento del nivel de actividad.

Cuando se observa la coyuntura desde esta perspectiva, la estrategia que la Argentina debería seguir parece obvia: mantener la recuperación pero imprimiéndole un mayor sesgo pro-inversión y pro-exportaciones. Para hacer lugar para la inversión y las exportaciones sin generar más inflación, habría que controlar el crecimiento del gasto público. Asimismo, sería necesario recomponer el clima de inversión, sobre todo en aquéllas áreas relacionadas con los cuellos de botella en infraestructura y energía. Esto quiere decir mejorar la seguridad jurídica y la credibilidad de los contratos.

Estos argumentos utilizan una cantidad mínima de conceptos económicos y encuentran su fundamento más sólido en el sentido común. Sin embargo, sería incorrecto interpretar la coyuntura y su probable evolución sólo en base a consideraciones económicas. Hay que tomar en cuenta que la dinámica de la economía no es independiente de la dinámica de la política y que los actores políticos interpretan las verdades de la economía en función de sus propios objetivos y necesidades. En este sentido, ya hemos remarcado que en la coyuntura actual todo lo que ocurre en la economía se interpreta en función de las elecciones de 2011.

Una consecuencia directa del efecto 2011 es el acortamiento en el horizonte de decisiones en la economía. El mecanismo que opera para reducir ese horizonte se puede resumir en cuatro puntos.

1. Todos los agentes anticipan que el gobierno tiene como prioridad llegar con el máximo nivel de actividad al día de los comicios a los efectos de aumentar sus chances electorales

2. Se asume que las autoridades no harán esfuerzos significativos por controlar la inflación, coordinar las demandas salariales o corregir las distorsiones de precios relativos asociadas con subsidios ya que ello podría dañar la recuperación y crear conflictos distributivos a corto plazo.

3. Los agentes perciben que una economía sin coordinación es muy vulnerable a cambios de expectativas inducidas por shocks externos o deterioro del clima político.

4. Los agentes buscan cubrirse ante esa mayor vulnerabilidad pero tratando de no desaprovechar las beneficios asociados con la reactivación en marcha. La forma más coherente de hacerlo es tomar el riesgo de aumentar el capital de giro a corto plazo pero sin tomar compromisos con el futuro demasiado firmes, como sería invertir en ampliaciones de capacidad importantes.

Así, cuando se destila el sentido común económico utilizando el filtro de la política, la preocupación principal de la coyuntura pasa a ser la vulnerabilidad de corto plazo. La prioridad es evaluar cuáles son los riesgos de una reactivación sin coordinación y no cómo convertir la reactivación en crecimiento sostenido.

Por supuesto, comprender la lógica de la política tal como se expresa en la coyuntura actual específica de la Argentina no es equivalente a entender la lógica de la política en general. Los desajustes actuales y las incertidumbres no deberían hacernos perder de vista que un rol fundamental de la política es coordinar las acciones de la sociedad de forma de aprovechar y no dilapidar las oportunidades de crecer y mejorar el nivel de vida que se le presentan. En este sentido, es razonable conjeturar que existe hoy en la ciudadanía una demanda no satisfecha de mejores políticas y más coordinación para incrementar la probabilidad de que la reactivación devenga en crecimiento sostenido. Es una oportunidad que la economía le da a la buena política para que se exprese.

original en ESCENARIOS ALTERNATIVOS:

http://www.escenariosalternativos.org/default.asp?seccion=coyuntura2&subseccion=coyuntura2&nota=3857

Toda la información contenida en estas páginas pertenece (a) a las fuentes citadas de buena fe; (b) a sus autores declarados; ó (c) a INFORMACION ESTRATEGICA, por lo que queda prohibida su reproducción total o parcial sin expreso consentimiento de (a), (b) ó (c). – Todos los derechos reservados

Read Full Post »

Este Newsletter NO CONTIENE avisos comerciales. Es una publicación periódica y GRATUITA con contenidos útiles sobre la actualidad brasileña. La mayoría de las notas anticipadas por esta vía son luego publicadas en diarios.
 
Nosotros Somos Ud. en el Exterior
 
2010 Agosto 27  
 
Conusltas
 
Links
Libro coloque un pie en Brasil sin meter la pata
Libro Socorro Quiero Exportar
Libro Comercio Exterior
Mercosur ABC
 
La relación de Argentina y Brasil
a días de las elecciones presidenciales (en Brasil)
(a partir del material presentado en el Seminario:
Proyecciones de Negocios, Brasil- Argentina, 2010 / 2011)
En el próximo mes de octubre, Brasil realizará elecciones presidenciales y todo indica que la candidata oficialista: Dilma Rousef, será la próxima presidente de Brasil.Considerando el tipo de cambio del real al 31

de julio de 2010 de R$ 1,76,  observando que a valores actuales, el real tenía una cotización en el momento previo a la desvalorización de enero de 1999 de R$ 3.31 y también a valores actuales, el real tenía una cotización promedio de R$ 3,08 durante el plan real, podemos concluir que:

  1. El  tipo de cambio real actual es el más bajo de la serie histórica. Se ubica 47% por debajo de los niveles vigentes en los momentos previos a la devaluación del real (dic.’98), a la vez que resulta 43% inferior al del promedio del Plan Real;
  2. El TCRM es volátil (no tanto como en los 80’) pero muestra una clara tendencia decreciente. No obstante, podría inferirse que el actual nivel estaría cerca del piso.

Analizando la relación del tipo de cambio y el saldo en la balanza comercial a lo largo del tiempo, de acuerdo al gráfico abajo, observa

mos que:

Desconsiderando los años previos al plan real, en que Brasil vivió épocas de turbulencias económicas (inclusive entro en Moratoria en el Gobierno Sarney), al analizar el comportamiento de la balanza comercial en relación al tipo de cambio, concluimos que:

 

  1. En períodos de tipo de cambio real multilateral bajo se verifican fuertes déficit de la balanza comercial y viceversa. Salvo a partir de enero de 2003, donde el real comienza a apreciarse en relación al dólar y se hace notoria la mejora paulatina de la competitividad de la industria.
  2. Durante la vigencia del Plan Real se verificaron déficits comerciales de gran magnitud  (por la valorización, en términos nominales, del real, en relación a otras monedas).
  3. Pese al muy bajo nivel actual del TCRM,  el saldo del comercio exterior es más acotado, pero aún superavitario; esto generado por un notorio aumento de la productividad de la industria brasileña en los últimos años y amparado por el superávit comercial con específicos países, entre los que podemos citar a Venezuela y Argentina (con superávits anuales proyectados de aproximadamente U$S 8.000 millones en conjunto)
  4. Da la impresión que en el mediano plazo Brasil debería ajustar su Tipo de Cambio Nominal a los efectos de elevar la competitividad de su economía en función que algunos indicadores muestran a las grandes empresas menos orientadas al mercado externo y mas enfocadas al mercado local (la rentabilidad de las exportaciones está decreciendo y por ello menos empresas – de las que alteran la balanza comercial – están empeñadas en seguir invirtiendo para exportar).


Cómo se explica que la tasa de cambio del real en relación al dólar continúe manteniéndose baja?

La explicación es simple: hay mucho ingreso de dólares en la economía brasileña, mayoritariamente por capital especulativo (U$S 63.800 millones entre junio de 2009 y junio de 2010) como también de capital para inversión directa (U$S 24.000 millones en el mismo período).
La previsión de ingresos de recursos del exterior para inversión directa en el 2010, llega a los U$S 30.000 millones.

Los recursos del exterior que ingresan por factores especulativos, se explican en la elevada tasa de interés que detenta Brasil.

Observando el grafico a continuación observamos que la segunda tasa de interés en importancia (China) está n un 50% por debajo.

Ni comparación con tasas de interés de Europa, USA, y Japón.

Los dólares ingresan, son convertidos en reales, invertidos en la bolsa de valores, en títulos, o en certificados bancarios y luego de un período de tiempo indeterminado, convertidos a dólares y enviados a otros destinos.

La rentabilidad en dólares de esta modalidad es absurda si la comparamos con cualquier otra modalidad de inversión.

Brasil puede estar entrando en una trampa de la que no podrá salir fácilmente.

Si baja rápidamente la tasa de interés, esto podrá generar una salida masiva de capitales, empujando la cotización del dólar para arriba (desvalorización del real).

Si quiere evitar este efecto de salida, tendrá que mantener la tasa de interés en niveles altísimos (en referencia internacional), con el costo que esto le genera al país.

Proyecciones de la cotización del real para 2010 y 2011, de acuerdo a las diversas fuentes:

 
Mediana de las proyecciones de los analistas del Bacen.
Diciembre 2010: R 1,76 / 1 dl
Diciembre 2011: R 1,80 / 1 dl

Mediana de las proyecciones de la encuesta de Bloomberg.
Diciembre 2010: R 1,80 / 1 dl
Diciembre 2011: $ 1,75 / 1 dl

Cotización promedio de las monedas en los mercados a futuro
3 meses: R 1,85 / 1 dl
6 meses: $ 1,83 / 1 dl.
12 meses: R 1,96 / 1 dl
Fuente: Sistema Bloomberg (Información al 13/08/10) y Banco Central de Brasil (información al 13/08/10).
A modo de conclusión:

 

  • Brasil trabajo en la mejora de la competitividad por medio de un aumento de la productividad sin depender del tipo de cambio.
  • El tipo de cambio real de equilibrio para Brasil parecería ser mucho más alto que el actual.
  •  Es un modelo totalmente distinto del argentino. (no analizamos si mejor o peor. Apenas diferente).

Argentina y el peso:
Con la misma lógica de análisis, vemos, de acuerdo al grafico a continuación, el desarrollo del peso en relación al dólar, desde 1980.

 

Considerando el valor del peso en relación al dólar a finales de julio de 2010, observamos que, a valores de hoy, el tipo de cambio en el momento previo a la desvalorización del peso en enero de 2002, tendría un valor de $ 2,07. Efectuando el mismo análisis en la época del plan de convertibilidad, el peso tendría a valores actualizados una cotización de $ 2,23.

Conclusiones:

  • El tipo de cambio real actual es  72,7% superior al vigente al momento de la devaluación del real (dic.98), y 76,5% más alto que el del promedio de la convertibilidad.
  • Es también más elevado que el promedio de los 80’, aunque en ese período el tipo de cambio real efectivo (aranceles, derechos de exportación, restricciones comerciales) era mucho más bajo.
  • La tendencia de la curva permitiría inferir que el valor de la convertibilidad (en promedio) constituiría el piso y que el actual valor, es históricamente elevado.
Realizando el mismo comparativo, entre el tipo de cambio y el saldo de la balanza comercial, observamos de acuerdo al grafico:

No consideramos el período de la década de los ´80 en función de la inestabilidad de la economía argentina y del peso argentino en relación al dólar (inclusive diferentes tipos de dólares).
A partir del plan de convertibilidad, en que Argentina logra estabilidad económica, concluimos en relación a la balanza comercial, que:

  1. En períodos de tipo de cambio real multilateral bajo se verifican fuertes déficit de la balanza comercial y viceversa.
  2. Durante la vigencia del Plan de Convertibilidad se verificaron déficits comerciales continuos con excepción de 1995 (Tequila). Esto en función de la valorización del peso en relación al dólar.
  3. Con el actual TCRM el comercio exterior es altamente superavitario y los riesgos que observamos están direccionados a que los índices de inflación y los ajustes de salarios puedan hacer perder la competitividad, ganada, artificialmente, por un tipo de cambio subvaluado.

Comparación entre las dos monedas:

 
Una de las formas en que la prestigiosa revista “The Economist” encontró para analizar las relaciones entre las monedas del mundo, fue comparar el precio relativo del BIG MAC entre estas monedas.
En función de este análisis, podemos observar que:

  1. El precio del Big Mac muestra que el real (R brasileño) está sobrevaluado con respecto al dólar en alrededor de 33%. Esto significa que el tipo de cambio de equilibrio debería ser de R 2,34 / 1 dl.  Es importante resaltar que según este indicador, Brasil es el cuarto país más caro del mundo (sobre un total de 120 países).
  2. El precio del Big Mac muestra que el peso ($ argentino) está subvaluado con respecto al dólar en alrededor de 5%. Esto significa que el tipo de cambio de equilibrio debería ser de $ 3,75 / 1 dl.
Comparando la balanza comercial entre los dos países, y vinculadas las referencias a los tipos de cambio, las conclusiones son difíciles de interpretar desde la lógica económica:
Observamos que este cambio real bilater

al no tiene lógica de resultado con el saldo de la balanza comercial entre los dos países.

  1. Desde enero de 1996 y hasta finales de 2003, el saldo de la balanza comercial fue favorable a Argentina (inclusive a pesar de la desvalorización del real en enero de 1999).
  2. La desvalorización del peso en enero de 2002 no aumentó el saldo favorable a Argentina (contra la lógica económica).
  3. Se observa que a partir del 2003, y aceptando que el gobierno brasileño no mantendría un tipo de cambio elevado en forma artificial, aumentaron los programas de gobierno y las líneas de crédito con tasas competitivas a nivel internacional. Brasil comienza a mejorar su competitividad a niveles internacionales
Volviendo al análisis comparativo del BIG MAC, observamos que el tipo de cambio de equilibrio, si tomamos el valor de la Hamburguesa en los dos países seria de 1,61 ($ 14 / R$ 8,71).
La tasa bilateral entre las monedas se sitúa en 2,25 ($ 3,94/ 1,76).

La subvaluación del peso en relación al real esta en el 28,31%.

Si el R permanece constante, el tipo de cambio de equilibrio de Argentina sería
$ 2,82 / 1 dl .

Si el $ permanece constante, el tipo de cambio de equilibrio de Brasil  sería:
$ 2,45/ 1dl. 
                                            
Imaginar un dólar en Brasil de R$ 2,45 podría generar un problema muy serio para la economía argentina y para la balanza comercial bilateral.

Analizando la balanza comercial entre Argentina y Brasil
Por qué Brasil consigue superávit a pesar del tipo de cambio desfavorable?

El saldo de la balanza comercial entre Argentina y Brasil terminó el 2009 con un superávit para Brasil de U$S 1.503 millones.
Entre enero y julio de 2010, el superávit nuevamente es favorable a Brasil por la misma cantidad (U$S 1.500 millones).

Las proyecciones para el año 2010 de punta a punta, son de un superávit brasileño en un piso de U$S 2.800 millones.

Hemos visto en el informe que por la lógica económica no hay explicación para que Brasil tenga superávit comercial con Argentina, entonces vamos a analizar la pauta exportadora de los primeros 100 productos que cada país exporta para el otro.

Brasil aumento sus importaciones de enero – julio 2010 en relación al mismo período de 2009 en un 45,1%.

La composición de las importaciones se registran en el grafico a continuación:

  Importaciones de Brasil (en general):   
  2009 2010 %
Bienes de capital 16.353 21.459 31,2%
Materias primas 31.361 45.610 45,4%
Bienes de Consumo 10.934 16.367 49,7%
No Durables 5.365  6.897 28,6%
Durables 5.569 9.470  70%
Automotores 2.740 4.245 54,9%
       
TOTAL 67.275 97.624 45,1%
De enero a julio de 2009, Argentina exportó a Brasil un total de U$S  5.953.677 mil
De enero a julio de 2009, Brasil exportó a Argentina un total de U$S  5.996.115 mil

El superávit Brasileño por U$S 1.503 millones se observa, sobre todo, en el segundo semestre del año, curiosamente cuando el real se valorizaba respecto del dólar y por transitividad, respecto del peso argentino.

De enero a julio de 2010, Argentina exportó a Brasil un total de U$S 7.958.677  mil, lo que representa un aumento de 33,7% en relación al mismo periodo del año anterior.

De enero a julio de 2010, Brasil exportó a Argentina un total de U$S  9.438.432  mil, lo que representa un aumento del 57,41% en relación al mismo período del año anterior.

Si Brasil aumentó sus importaciones en 45,1% y Argentina aumentó sus exportaciones a Brasil en sólo 33,7% , equivale a decir que Argentina perdió mercado.

Analizando la lista de los 10 principales productos que Brasil le vende a Argentina y su crecimiento porcentual en relación a la exportación del año anterior, observamos:


Principales productos exportados por Brasil  (57,41%)

1. Automotores con motor de 1500 a 3000 cm3 (+   61,46 %)
2. Teléfonos celulares ( –     8,49 %)
3. Automotores con motor de 1000 a 1500 cm3 (+    90,51%)
4. Minerales de hierro aglomerados (+  749     %)
5. Autopartes (+    67,7 %)
6. Automotores Diesel Carga (+  198    %)
7. Minerales de Hierro no aglomerados (+  184    %)
8. Cajas de cambio de automotores (+  182    %)
9. Chasis para vehículos Diesel (+    89   %)
10. Tractores y semi remolques (+  285   %)
Analizando los 10 principales productos que Argentina le vende a Brasil y su crecimiento porcentual en relación a la exportación del año anterior, observamos:
Principales productos exportados por Argentina (33,7%)

 

1.Automotores con motor de 1500 a 3000 cm3 ( + 30,31 % )
2. Otros vehículos Diesel de carga ( + 71,43 % )
3. Trigo ( + 15,27 % )
4.Naftas                                                                               ( + 37,4   % )
5. Automotores con motor de 1000 a 1500 cm3 ( + 242    % )
6. Automotores con motor hasta 1000 cm3 ( + 51,5   % )
7. Cajas de cambio ( + 29,5   % )
8. Malta no tostada ( + 19,02 % )
9. Automotores diesel mayor a 2500 cm3 ( + 89      % )
10. Harina de trigo ( +   8,5   % )
Salvo 4 ítems diferentes en ambos países, los dos se exportan, recíprocamente, los mismos productos (mayoritariamente del sector automotriz).
La teoría de la ventaja comparativa en la cual cada país produce lo que hace mejor y mas barato, no se aplica a este modelo.

De hecho, el primer producto en ambos países es el mismo: Automotores con motor de 1500 a 3000 cm3.
Si analizamos los 100 principales productos exportados por cada país a su socio, observamos algunos datos muy interesantes:

  1. Los principales 100 productos de Brasil a Argentina representan U$S 6.405.623 mil  (sobre U$S 9.438.432 mil) representando el 67,87% del total exportado por Brasil.
  2. Los principales 100 productos de Argentina a Brasil, representan U$S 6.652.057 mil  (sobre U$S 7.958.962 mil) representando el 83,60% del total exportador por Argentina.
  3. Brasil posee una pauta exportadora más completa y por la que genera el superávit de la balanza comercial. Podemos observar que si tomamos apenas el envío de los 100 productos más representativos de la pauta exportadora, el superávit comercial es a favor de Argentina por U$S 247 millones. (la diferencia entre U$S 6.652.057 mil y U$S 6.405.623 mil).
  4. Además de la pauta exportadora más completa Brasil posee una cantidad enorme de empresas que exportan a Argentina valores anuales inferiores al U$S 1 millón.
Observando la composición de las exportadoras brasileñas por las cantidades exportadas, encontramos el siguiente dato:
Perfil de las empresas brasileñas que exportan a Argentina

 

Arriba de U$S 50 M 32
Entre U$S 10 M y U$S 50 M  134
Entre U$S 1 M y U$S 10 M 790
Hasta U$S 1 M 5.302
TOTAL 6.258 EMPRESAS

Intentamos obtener la lista de empresas argentinas que exportan a Brasil, pero no nos fue posible por la ley de secreto estadístico.

Análisis de los principales números y conclusiones del trabajo:

  1. La balanza comercial no está controlada  por  los gobiernos y sí por las empresas MULTINACIONALES (por más que la secretaría de comercio interior se esfuerce en demorar las licencias de importación de algunos productos, tendría que demorar las licencias de los productos que están por debajo de los 100 principales, para poder revertir el saldo de la balanza).
    NOTA: esperamos no estar dando ideas….
  2. Brasil está comprando de otros mercados. Africa, Oriente Medio, Europa Oriental y Canadá, pasaron de representar el 6,4% del total de las importaciones brasileñas a representar el 10,9% en el último año. En 2006 el Mercosur abastecía el 16,19% de las IMPO de Brasil. En 2010 el Mercosur abastecerá el 9,45% de las IMPO de Brasil.
  3. Brasil está consiguiendo revertir un cambio desfavorable por medio de una cantidad enorme de empresas exportadoras de poco valor y por medio de una pauta exportadora más amplia (en cantidad de productos y en valor agregado) que la pauta Argentina.
  4. A Argentina le falta:
    • Líneas de crédito para mejora de la productividad con referencias internacionales.
    • Un modelo de comercio exterior más federal. Muchos organismos continúan trabajando aisladamente en el desarrollo del comercio exterior, pero no lo hacen conciliando acciones ni aprovechando los pocos recursos.
    • Un organismo como la APEX – Agencia de Promoción de las Exportaciones – de Brasil, que invirtió U$S 160 millones de dólares para promover las exportaciones. Capacitó en el 2009 a 11.400 empresas que no exportaban (y ahora piensan que es posible). Oficinas propias de promoción en cinco centros mundiales para estar más cerca del comprador internacional y acuerdos con más de 26 universidades brasileñas y mundiales para el desarrollo de mejoras tecnológicas. El organismo por excelencia en Argentina, debería ser la Fundación Exportar.

  • No depender solamente de la variable “tipo de cambio” para determinar que podemos o que no podemos exportar.
  • Cambiar el modelo de fomento a las inversiones para que los empresarios argentinos no piensen que aumentar el valor de sus activos es simplemente aumentar el impuesto al patrimonio.


Nos falta, innegablemente……ACTITUD

Las últimas encuestas muestran una clara tendencia del electorado por la candidata del presidente Lula da Silva y parece posible, incluso, que sea vencedora en primer turno.

El candidato de la oposición: José Serra, no está consiguiendo demostrar la diferencia de su programa de gobierno con el que mantiene el presidente Lula, y da la impresión de que la población brasileña está a favor de la teoría que dice “equipo que gana no se cambia”.

Por qué los brasileños apoyan tanto al presidente Lula (y a su candidata)?

Sin ninguna duda, el apoyo del pueblo se sustenta en la mejora económica que obtuvo el trabajador.

En los 8 años de mandato, casi 20 millones de personas, dejaron de ser pobres.

Comenzaron a comprar productos y fueron incluidos en las estadísticas como consumidores de bienes de consumo.

Si bien aún existen 30 millones de pobres, la previsión es que hasta el año 2014, 15 millones de personas más se inserten en la clase consumidora (aunque sea en las clases de consumo más limitado – D y E-)
Hasta el mismo año 2014, 36 millones de personas subirán de de clase social llegando a las de mayor poder de consumo (A, B y C).

Demás está decir que tanta cantidad de personas consumiendo, aumenta la producción (y la importación ) de productos, aumentando la demanda de trabajadores que vuelven a consumir, transformando el ciclo en un circuito virtuoso.

Este aumento de consumidores, se verifica también, por la presión de la Receita Federal  y Receitas Estaduales (similar a la AFIP de Argentina) lo que ha generado una reducción considerable en las operaciones “sin registro”.

Esta disminución de los ingresos “en negro” en las empresas, generó la necesidad de blanquear muchos empleados que estaban en la marginalidad y también que los nuevos contratados fueran incluidos con los registros de ley correspondientes.

Panorama Económico local:

La inflación proyectada para el 2010, se sitúa en el 5,5% (la proyectada para el 2011 está en 4,5%).

La política económica del gobierno está enfocada en el control de la inflación y de allí la explicación del reciente aumento de la tasa de interés (con el único objetivo de enfriar la economía).

La tasa de interés SELIC (de referencia) está en 10,75% al año. La mayor del mundo en términos nominales y reales.

Llama la atención las inversiones realizadas por las empresas privadas: si comparamos las inversiones de las empresas, realizadas en el primer semestre del 2009, con el mismo período del 2010, las diferencias son notorias.

En el primer semestre del 2009, las inversiones de las empresas privadas fueron de U$S 66.000 millones.

En el primer semestre del 2010, las inversiones de las empresas privadas, alcanzaron U$S 289.000 millones.

El índice de desempleo esta en el 7,1% (el menor de los últimos 15 años).

Las reservas internacionales superan los U$S 250.000 millones (en la pre-crisis las reservas eran de U$S 208.000 millones).

La previsión de crecimiento del PBI brasileño para el 2010 es del 7,09% (según proyecciones del Banco Central do Brasil).

Alertas:

Existen algunos alertas para tener en cuenta:

El gasto público más que triplicó desde el 2002 a la fecha (analizando el período enero/ mayo de 2002 con el mismo período de 2010, de R$ 85.900 millones saltó para R$ 255.000 millones).

Lo mismo ocurre con la deuda pública.

De enero a mayo de 2002, el valor de la deuda era de R$ 566.700 millones. En enero a mayo de 2010, el valor alcanzó la suma de R$ 993.100 millones.

Otro alerta está dado con el déficit en cuenta corriente que está aumentando considerablemente.

En el mes de julio de 2010, el déficit en transacciones corrientes arrojó un déficit de U$S 4.400 millones. El peor resultado desde 1947 (en julio de 2009 el valor fue deficitario en U$S 1.620 millones).

El superávit de la balanza comercial fue menor al esperado. Llegó a U$S 1.350 millones, contra U$S 2.911 millones en julio de 2009.

Las remesas de ganancias al exterior mantuvo prácticamente el mismo movimiento. U$S 1.720 en julio de 2009 para U$S 1.800 en julio de 2010.

Los ingresos por inversiones directas del exterior, fueron menores a las que el gobierno esperaba. Ingresaron “apenas” U$S 2.640 millones.

En términos del PBI el déficit en transacciones corrientes, paso del 2,13% en junio del 2010 para 2,24% en julio del 2010 (y aumentando).

La previsión de superávit en la balanza comercial, está mostrando mejoras en relación a las previsiones realizadas en el 2009 pero notoriamente, las importaciones están aumentando a un ritmo mayor que las exportaciones.

Para el 2010, se prevé un superávit de la balanza comercial de U$S 18.000 millones.

Para el 2011, la previsión se sitúa en un superávit menor a los U$S 10.000 millones.

Analizando los tipos de cambio de Argentina y Brasil.

El licenciado en Economía,  Marcelo Renda, realizó un detallado estudio sobre los tipos de cambio de Argentina y Brasil, comparando a valores actuales, los tipos de cambio desde 1980, pasando por los períodos del plan de convertibilidad en Argentina, el plan real en Brasil, y las dos desvalorizaciones de cada país.

Las conclusiones son sorprendentes:El punto de partida del estudio fue determinar un tipo de cambio de equilibrio para las dos economías.

Brasil y el real

La definición de un tipo de cambio de equilibrio sería:

“el que garantiza el crecimiento potencial manteniendo, al mismo tiempo, la balanza de pagos (no sólo la balanza comercial) en equilibrio.”

Cómo se calcula ?

“En la práctica se aproxima el valor de equilibrio a través de su comportamiento de largo plazo.  En este caso resulta ilustrativo observar la evolución del TCRM desde 1980.”

Gustavo Segre
info@centergroup.net
Analista del Mercosur
Germán Segre
info@centergroup.net
Analista del Mercosur
   
En caso de interesarse por el significado de la palabra “actitud”, vea el video “Indú” sobre como un niño actúa frente a un árbol caído en su camino.
http://www.youtube.com/watch?v=-VD5Rpz9tdY
 

 

original completo en:

http://app.fromdoppler.com/Campaigns/CampaignViewer.aspx?campaignId=62626E564E32465A4741733D&campaignType=1&subscriberId=62159736&languageid=2&email=migponce@gmail.com

Toda la información contenida en estas páginas pertenece (a) a las fuentes citadas de buena fe; (b) a sus autores declarados; ó (c) a INFORMACION ESTRATEGICA, por lo que queda prohibida su reproducción total o parcial sin expreso consentimiento de (a), (b) ó (c). – Todos los derechos reservados

Read Full Post »

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Read Full Post »

…y esta semana CIRA envió la siguiente comunicación:

CIRA en la radio: AUDIO COMPLETO del programa “COMERCIO EXTERIOR SIGLO

XXI” de Ayer, martes 24/08/10

 

CON PRESENCIAS EXCLUSIVAS en los estudios de la radio, ayer hemos realizado una nueva emisión,  del programa de la Cámara de Importadores de la República Argentina. En efecto, en “COMERCIO EXTERIOR SIGLO XXI”, pudimos analizar, en profundidad, temas estratégicos para los importadores y los operadores del comercio exterior argentinos.

Esta vez, contamos con la presencia de:

* .DR. ROBERTO BLOCH, especialista y consultor privado en Comercio Exterior, y Profesor de Postgrado de esa disciplina, en varias universidades y autor de varios libros (el último, “Panorama del Comercio Exterior”, editorial Ad Hoc), analizando la actualidad de la problemática logística, y sus perspectivas. (en audio: de 4:00 a 5:00, 12:30 a 25:45, 29:50 a 42:00 y 45:00 a 53:40)

* GUSTAVO LÓPEZ  y ANTONIO CAIRO, miembros de la actual Comisión Directiva, y candidatos a Presidente y Vicepresidente, en el CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA, con el análisis de las realidades que vive el comercio exterior, el futuro del rol a partir del nuevo Código Aduanero del Mercosur, y las expectativas ante la próxima Expodespachante 2010. (en audio: de 01:02:30 a 01:15:10; 01:18:25 a 01:29:10; y 01:32:30 a 01:49:18)

Con la producción, dirección y conducción de la Gerecia de Relaciones Institucionales de CIRA, esta vez acompañados por el Licenciado en Comercio Internacional Maximiliano Fantasía Macchi, estamos enviando completa la emisión del programa de ayer, MARTES 24 de agosto de 2010. 

Lo pueden escuchar en el link de nuestra web o ingresando aquí: Programa del 24/08/10

Read Full Post »

Older Posts »