Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 27 abril 2010

Springer ECONOMICS

 

Desde Uruguay, Búrix, nos recomienda:

  Decisions in Economics and Finance     Visit us at springer.com  
           
 
Publish your paper in
Decisions in Economics and Finance
 
 
 
Decisions in Economics and Finance  
 

  • Official publication of the A.M.A.S.E.S.
  • Online version available on SpringerLink
  • International Editorial Board
    Editor in Chief and Managing Director: S. Holzer

 

 

 
separating line
 
Decisions in Economics and Finance is the official publication of the Association for Mathematics Applied to Social and Economic Sciences (AMASES). The journal provides a specialized forum for the publication of research in all areas of mathematics as applied to economics, finance, insurance, management, and social sciences. Primary emphasis is placed on original research exploring topics in mathematics or computational techniques that are explicitly motivated by or contribute to the analysis of economic or financial problems.
 
XXXIV Congress AMASES
1-4 September 2010
 
Springer will be present at the XXXIV Congress A.M.A.S.E.S. from 1st to 4th September at Facoltà di Economia, Università degli Studi in MacerataFor more info

 
Italian books
 
 
 
Scienza dei servizi
 
Scienza dei servizi
 
Finanza matematica
 
Finanza matematica
 
 
 
Misurare e gestire il rischio finanziario
 
Misurare e gestire il rischio finanziario
 
Introduzione alla finanza matematica
 
Introduzione alla finanza matematica
 
Calcolo stocastico per la finanza
 
Calcolo stocastico per la finanza
 
 
separating line
 
Many thanks for your kind attention.Best regards

Dr. Barbara Amorese
Editorial, Mathematics Journals

   
Journal information
 
 
separating line
 
NEW:
Bocconi & Springer Series
 
 
 
separating line
 
UNITEXT Statistica e Probabilità Applicata
 
 
 
separating line
 
New Economic Windows
 
 
 
Author's Discount
 
 
separating line
 
Sign up for SpringerAlerts
 
 
Receive alert notifications for books and journals in your discipline
 
 
 
separating line
 
 
ITA12475
Anuncios

Read Full Post »

La crisis económica global, lejos de

haberse superado

Mientras Obama busca una nueva reforma para regular la especulación financiera y el FMI anuncia una luz al final del túnel, los efectos sociales golpean desde Grecia a Arizona.

1 de 1
RETO A WALL STREET. OBAMA, EN LAS PANTALLAS DE LA BOLSA DE NEW YORK, EL JUEVES.

Subestimar la realidad no suele ser la mejor manera de ordenarla. El FMI anunció exultante esta semana que ya ve la luz al final del túnel, lo que se traduce en que la economía global se ha recuperado de la recesión más rápido de lo esperado con un crecimiento de 4,2% sobre el 3,9% estimado. Eso lo informó en medio de, y pese a, un abrumador panorama en Grecia y muy dudoso en Portugal que amenaza con derivar en un desastre de tamaño incomparable, aun por encima del cataclismo de 2008 que desató la quiebra de Lehman Brothers.

El informe del Fondo muestra sólo una parte de la realidad, la que desde la cumbre del G20 de Londres en 2009, evalúa que la pesadilla está revirtiendo. Sucede, sí, en ciertos números macro, y la sonrisa se mantendrá en tanto no se observe toda la película, incluyendo las consecuencias sociales del jarabe recetado. La realidad, ciertamente, es mucho más compleja de lo que pretenden quienes la simplifican. Un funcionario del propio FMI, José Viñals, gerente del departamento de Capital Markets del organismo, evaluó recientemente que “los países desarrollados tienen hoy niveles de deuda iguales a los que habían acumulado como consecuencia de la Segunda Guerra, pero esta vez sin guerra”.

Ese endeudamiento se formó en los esquemas de salvataje a los bancos en algunos casos, como las potencias europeas, o por la especulación y la picardía de la creatividad financiera en otros, como Grecia. Gran Bretaña, entre los grandes, carga con la segunda deuda en tamaño del mundo después de Japón, afirma The New York Times. La solución a esos desequilibrios no pasa sólo por el ajuste que puede, menos que solucionar, agravar el cuadro. La posibilidad de extirpar el problema es directamente proporcional a la de transformar el sistema que lo hace posible.

Barack Obama ha comenzado a golpear los campanarios esta semana, para impulsar una reforma financiera profunda detrás de la idea de un Estado que vigile y reprima la especulación. Que esta iniciativa no brote desde vecindarios de izquierda política, sino desde la oficina de gobierno de la mayor potencia imperial es un dato que no debería subestimarse.

Revela los pujos en la estructura del poder mundial para atenuar el efecto depredador contra la misma capacidad de acumulación que provoca el riesgo ilimitado de los mercados. El propio FMI ha determinado que en esta crisis los bancos han perdido hasta 2,3 billones de dólares (millones de millones). Las previsiones de la Oficina Presupuestaria del Congreso norteamericano, recordaba Paul Krugman, indican que entre 2010/ 2013 “sin contar las pérdidas que ya hemos sufrido, la diferencia entre lo que la economía podría haber producido y lo que produce, será de más de dos billones de dólares. Eso son billones de dólares de potencial productivo tirados por la borda”, escribió.

Esos números tienen un correlato social. En Europa, pero también en EE. UU., crece la intolerancia contra todo lo diferente, en especial los inmigrantes. Arizona acaba de aprobar una ley de neto contenido racista que convierte en delincuentes pasibles de ser arrestados a quienes sean ilegales. Estas reacciones son emergentes de sociedades frustradas por la crisis económica y que creen que recuperarán su sitio histórico con cuotas de fundamentalismo. El desempleo en ese estado ha aumentando los últimos meses hasta 9,6%, similar al promedio nacional que involucra a 15 millones de desocupados. Hace dos años, apenas antes de la crisis, el desempleo norteamericano era de menos de 5%.

Volvamos a la regulación. Goldman Sachs, el banco de inversión que acaba de ser acusado de fraude por su papel en la transa de hipotecas basura que creó esta calamidad social, fue también el que ayudó a Grecia a maquillar sus números presentando sus préstamos como si fuesen intercambios de divisas. Un procedimiento similar al que coronó las mayores quiebras de la historia del capitalismo en el primer gobierno de George W. Bush, con el colapso de la energética Enron y la de telecomunicaciones World Com, que informaron a Bolsa sus pérdidas como ganancias. El colmo de la creatividad financiera.

El financista húngaro George Soros, da uno entre otros ejemplos sobre lo que el Estado debería impedir o al menos supervisar. Se trata de unos complejos instrumentos derivados de las hipotecas existentes pero que son clones que se mimetizan con los originales. Esos papeles salen a mercado pero no sirven para financiar compras de viviendas, o reunir capital. No sirven para nada, sólo para generar pagos y comisiones fondeados en bienes que no son propios, ni alquilados, ni prestados, que están en algún sitio en el limbo financiero. La deuda de Grecia se reconoce en ese mundo de facilismos. Y ahora es la gente la que debe pagar la factura.

Es posible que se desconozca que el FMI, que insiste en que la economía global mejora, en un documento oficial acaba de definir la pesadilla griega como el inicio de una “nueva fase” de la crisis global. En los días que vienen, el drama de ese país tendrá tonos cada vez más intensos. La ayuda que Europa y el Fondo prometieron de 45.000 millones de euros, no ha dejado el terreno teórico y aún si lo hace sería un pequeño salvavidas. La deuda griega es de 125% de su PBI y Atenas requeriría el doble, 80 mil millones de euros, para aflojar las manos de su cuello, dice Axel Weber, presidente del Bundesbank. Pero si no llega a esos niveles, igual necesitará un piso de 50 mil millones cada año del próximo lustro. Para algunos analistas la solución es una suspensión de pagos ordenada; un default con aviso previo, que reduzca las obligaciones a la mitad y castigue también a los bancos que prestaron irresponsablemente. “Frau No” -Angela Merkel- se toma la cabeza en Berlín ante la ocurrencia. No es sólo por las pérdidas que causaría a la banca alemana, o por la degradación de los pactos que comprometieron las metas de integración de la Unión Europea. Ella sabe que esta bola también fue hinchada en otros países que hacen cola detrás de Grecia para golpear en los portales de Alemania. Y que tarde o temprano se pintarán la cara.

mota original:

http://www.clarin.com/diario/2010/04/24/opinion/o-02186846.htm

Read Full Post »

Informe especial

China-América Latina: ¿un modelo siglo XIX?

China sería dentro de cuatro o cinco años el segundo socio comercial de América Latina, desplazando a la Unión Europea.

PorAnahí Abeledo

Infografía. China, comercio exterior.

Infografía. China, comercio exterior. 

 

China tiende a convertirse en el segundo socio comercial de América Latina en los próximos cinco años, y ya es el primero para algunos países como Brasil y Chile. Se trata de un cambio estructural muy relevante en la matriz del comercio exterior regional; esto nos lleva a reflexionar y hay dos noticias. La buena noticia es que nos estamos conectando de manera cada vez más intensa con el motor de la economía mundial del siglo XXI. La mala es que lo estamos haciendo con un modelo exportador similar al del siglo XIX”.

Quien realiza la anterior afirmación es Osvaldo Rosales, director de la División de Comercio Internacional e Integración de la CEPAL y una autoridad mundial en el tema. El economista conversó con iEco desde Santiago de Chile acerca del trabajo “La República Popular de China y América Latina y el Caribe: hacia una relación estratégica”, publicado por el organismo en estos días y del cual es el principal responsable.

Según este documento, hacia el año 2014 China desplazaría a la Unión Europea como segundo principal destino de exportaciones de la región y un año después lo haría como segundo importador.
Mientras que en 2009 las ventas totales de la región a Estados Unidos y la Unión Europea se redujeron en un 26% y 28% respectivamente, las destinadas a Asia cayeron sólo un 6%, pero hacia China aumentaron un 5%.

Las exportaciones a Estados Unidos significaron el 40% del total y se estima que bajarán al 28% en 2020. Las destinadas a la UE fueron del 14 % el año pasado y podrían bajar un par de puntos porcentuales hacia 2020, en tanto las de China, en 2009 ubicadas en el 7% de la participación, crecerían al 19% o 20% hacia el fin de esta década. La tendencia en cuanto a las importaciones sería similar pero con una diferencia algo menor.

Cambio drástico en el comercio
Rosales considera que “la tendencia está muy marcada” para que China se convierta en el principal socio comercial de muchos países de la región y en el segundo socio a nivel general en los próximos años. “Esta tendencia se ha dado en un lapso muy breve –destaca–; no conozco una década en que se haya producido un cambio tan drástico en el comercio exterior. Los datos para este primer trimestre muestran que China está creciendo a un 8,7%, las cifras del FMI y del Banco Mundial indican que, otra vez, este año, alcanzará el 8 o 9%”.

El economista reconoce que “hay algunas inquietudes respecto a problemas de recalentamiento en la economía china por la existencia de burbujas inmobiliarias o bursátiles, pero la propia política económica china está pendiente de esto y en los últimos 4 o 5 meses hubo una restricción muy fuerte del crédito a sectores, como el del aluminio o la construcción, que están sobrecalentados”. Postula entonces que el crecimiento y, por tanto, la demanda de recursos naturales latinoamericanos, especialmente del sur, también aumentarán aunque no a las tasas explosivas de esta primera década.

—¿Qué límites pueden surgir para este crecimiento comercial? ¿Podrían ser tecnológicos? En Sudamérica, la producción que se comercia es complementaria, ¿Podría esto ser un problema para el desarrollo?, preguntó iEco.

Son dos temas relevantes. Esta región muestra un rezago importante en materia de innovación tecnológica y productividad, pero hay que aprovechar el relacionamiento con China para realizar acuerdos con ella y entre países latinoamericanos, alianzas de intercambio de tecnología.

Rosales explica que “China sigue modificando su estructura de producción y exportación. Hasta hace diez años los productos chinos se asociaban a manufacturas livianas con mano de obra barata, hoy otras economías asiáticas están ganando terreno en este segmento, como Vietnam, Tailandia o Bangladesh. China está dando un salto tecnológico; en su intercambio con Estados Unidos no hay productos de baja intensidad tecnológica sino de intensidad media y a veces elevada, hay espacio para otro tipo de comercio”.

Y explica que “hay diferencias muy marcadas entre el comercio de América del Sur y el de América Central. En el sur hay más complementariedad, especialmente con Brasil, Argentina, Chile y Perú, lo que explica un incremento más fuerte del vínculo comercial. En el caso de Centroamérica y México hay menos recursos naturales para exportar y una mayor presencia de maquilas, manufacturas que se exportan sobre todo al mercado norteamericano”.

Y dice que “esto invita a la reflexión; muy pocos productos explican el 75, el 80, el 90% de todo lo que se le vende a China y esta es, entonces, una relación comercial muy distinta a la que tenemos con el mercado de Estados Unidos, el europeo o el propio mercado latinoamericano”.

—En economías de mercado el inversor se vuelca al producto de mayor rentabilidad, como sucede con la soja en la Argentina. ¿Esto nos hace vulnerables o podríamos caer en un nuevo pacto Roca-Runciman ante un comprador hegemónico?

Depende de nosotros. Además de China hay otros países en Asia Pacífico con los que se puede comerciar. No es que sean malos los recursos naturales, sino que hay que ir incorporándoles cada vez más valor, más conocimiento al producto que estamos exportando, de modo que la dinámica exportadora de los recursos naturales se transmita al resto de la economía. Si las exportaciones de productos primarios son enclaves con pocos vínculos con el resto de la economía, terminan siendo sólo una fuente de ingresos a través de los impuestos o de la propiedad estatal, en el caso de Chile con el cobre, pero el efecto ocupacional y distributivo es bajo.

—¿Se puede mejorar el vínculo comercial con China?

Para mejorar el vínculo con este gran motor del siglo XXI, debemos preocuparnos por diversificar nuestra base productiva y exportadora a fin de poder participar de las cadenas de valor que se están generando. No debemos contentarnos con vender los productos tradicionales a un mercado tan amplio como el chino: hay que vender manufacturas, servicios. El esquema del siglo XIX es riesgoso. Por otra parte, las inversiones bilaterales crecen a un ritmo bastante menor que el comercio y las de China aquí están concentradas en recursos naturales. Hay que buscar que también inviertan en manufacturas, en infraestructura, para ayudar a reducir los costos del transporte, es decir una batería un poco más amplia.

—¿Qué posibilidades detectaron?

Tuve oportunidad de hablar con autoridades chinas y de plantear que nosotros en América Latina tenemos déficit de infraestructura, de logística y transporte, lo cual limita mucho las posibilidades de comercio internacional y les dije que podrían invertir en esto. La respuesta de ellos fue: “Por supuesto que eso nos interesa, pero la pregunta del millón es: ¿Con quién hablamos en América Latina?”. Por eso tenemos que empezar a trabajar de manera regional, de manera de poder construir una agenda compartida que incluya estos temas y nos permita sentarnos con autoridades chinas para discutir un plan de trabajo. La CEPAL lo está planteando, pero hasta ahora no hay una respuesta regional. La pelota está de nuestro lado.

Qué exporta América Latina

Entre los “pocos productos”, que explican entre el 85 y 90% de las exportaciones, están:

Argentina: soja (el 55% de las exportaciones a China); aceite de soja (24%); petróleo crudo (10%); cueros (3%); despojos de aves (2%).

Brasil: minerales de hierro; soja y petróleo crudo.

Chile: cobre; minerales de cobre y pasta química de madera.

Colombia: petróleo crudo y ferroaleaciones.

Perú: minerales de cobre (39%); despojos de carne (16%); petróleo crudo: 10%.

Paraguay: algodón.

Bolivia: minerales.

Ecuador: petróleo.

Así, en el siglo XXI, los parecidos con el XIX no son casuales.

original en clarín iEco:

http://www.ieco.clarin.com/economia/China-America-Latina-modelo-siglo-XIX_0_125100001.html

Read Full Post »

 Clarin

¿Puede Europa evitar la crisis sistémica?

 

La crisis griega amenaza al euro e inquieta al resto del mundo. El país está pagando un spread de más de 500 puntos por sobre los bonos alemanes, un riesgo-país que recuerda la crisis islandesa del 2008. Rozando el abismo financiero, Grecia pide la intervención de Europa y el FMI. El columnista analiza el origen del shock y reclama formas “menos cruentas” de evitar su propagación que imponerle a Grecia un “ajuste apresurado e insostenible”.

PorGianpaolo Rossini (Universidad de Bologna)

 

Protestas en Atenas contra el ajuste. Protestas en Atenas contra el ajuste.

Al igual que las crisis financieras de las últimas dos décadas, también la helénica es hija de los global imbalances, cuentas externas deficitarias que los mercados no ven como sostenibles. Un déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos con el exterior nos dice que se gasta más de lo que se produce, acumulando deuda externa para financiar el déficit. Dicho de otro modo: el ahorro neto conjunto del Gobierno, bancos, familias y empresas es negativo. 

Dos ejemplos clarifican la relación entre deuda externa y deuda pública. Japón desde hace décadas muestra superávit con el sector externo. Es el segundo tenedor de bonos de EE.UU., pese a lo cual muestra una deuda pública igual al 200% del PBI. Los nipones son tremendamente ahorrativos: con sus ahorros no sólo financian su propia deuda pública sino también la deuda estadounidense (o sea, son un fuerte acreedor internacional). Cuando decidan reducir su deuda pública no necesitarán hacer sacrificios, ya que cada ciudadano, en promedio, soporta sobre sus espaldas una proporción de deuda pública igual a dos años de su sueldo, pero posee en su patrimonio un monto igual de títulos del Estado nipón.

Cuando se decida aumentar los impuestos para reducir la deuda pública, los ciudadanos japoneses venderán parte de los bonos del Estado en su poder para pagar los mayores impuestos sin necesidad de reducir su nivel de vida. Parecida es la situación italiana, con una alta deuda pública (115% del PBI), pero baja deuda externa (19%).

El caso opuesto es Islandia, con una deuda pública irrisoria (10% del PBI). Pero el país en conjunto, es decir bancos, empresas y familias, desde hace tiempo produce menos de lo que consume, y por eso la deuda externa es del 300% del PBI. Para pagar esa deuda externa hace falta disminuir el gasto privado y pagar a los acreedores ingleses y holandeses el equivalente de tres años de sueldo por habitante. Un esfuerzo considerado insostenible por los mercados, cuando Islandia declara la quiebra a mediados del 2008 y  por los ciudadanos islandeses que, en el referéndum de marzo, declararon la voluntad de no pagar la deuda externa. Países parecidos a Islandia son España (deuda externa del 90% del PBI) y Portugal (deuda externa del 105% del PBI) pero con deuda pública inferior (España 45% del PBI y Portugal 70% del PBI).

Grecia tiene una deuda externa importante (85% del PBI), pero menos que Islandia. Se trata sobre todo de deuda pública vendida a extranjeros porque los ciudadanos griegos no ahorran bastante (o exportan capitales a Chipre) y el gobierno necesita recurrir al ahorro extranjero para financiar la deuda pública. Y si el ahorro externo escasea por la crisis global, la crisis de liquidez puede estar muy cerca.

El banco central griego, como el argentino en la convertibilidad, no tiene potestad sobre la política monetaria, que ahora está en manos del Banco Central Europeo (BCE). La insistencia de los medios en las cuentas públicas griegas más que en la deuda externa se debe a o que en la eurozona siempre pusieron el foco en el balance público olvidando el control de las cuentas externas. Un error que se refleja en los criterios de Maastricht, en el llamado pacto de estabilidad y desarrollo y hasta en el análisis de la economía de Islandia de prestigiosos economistas como Frederick Mishkin, de Columbia, quien afirmaba a fines de 2006 que Islandia “no tendrá problemas en financiar su deuda externa”. Los ciudadanos isladeses desgraciadamente se encuentran en el 2008 con sus tarjetas de débito sin fondos porque su país está en quiebra gracias a una dramática crisis de liquidez desatada aún en presencia de una deuda pública prácticamente nula.

Pero ¿cuáles son las soluciones posibles para Grecia? Grecia no tiene la posibilidad ni de política monetaria ni cambiaria para sanear sus cuentas externas y recobrar competitividad. Hay quienes creen  que éste es el verdadero problema y que no existen alternativas para reordenar su economía griega.

Pero tal vez esto no sea así. El tipo de cambio es un arma peligrosa. Las recientes crisis globales muestran que los desequilibrios con el exterior resueltos mediante la devaluación o el default generan tormentas bancarias y contagio a otros países debido a la diversificación internacional de las carteras. Una diversificación muy avanzada en Europa que no evitaría el contagio ni de la poderosa Alemania. Ergo, es mejor apelar a otros medios menos cruentos.

Europa puede evitar el default de Grecia y una crisis profunda del euro. La pertenencia al euro es una oportunidad para un plan de ajuste de largo plazo bajo el ala protectora de la gran Europa. Es necesario, sin embargo, un programa de al menos diez años con un road map que no estrangule a Grecia, con préstamos extendidos sobre un largo período de tiempo por parte de los países europeos con finanzas más sólidas y a tasas más bajas que las de mercado. Las garantías pueden construirse sobre condicionalidades de las políticas económicas griegas vigiladas por organismos europeos existentes. Además, el BCE puede seguir usando los títulos griegos como colateral en las operaciones monetarias, independientemente de las notas de las calificadoras de riesgo privadas (que siembran el pánico, aprovechando el hecho que todavía no hemos sido capaces de sustituirlas con un organismo internacional independiente).

No estrangularás

No imponer ajustes apurados e insostenibles constituye una ventaja para los países ricos de Europa que verían así eliminados los períodos de crisis sistémica y que no perderían un euro prestando a Grecia, con un programa adecuado de políticas de saneamiento de largo plazo. Y podría ser la demostración de que las devaluaciones y el contagio son historias del pasado que hoy sabemos cómo evitar con instrumentos mejores y menos invasivos. El acuerdo entre los países europeos para prestarle a Grecia unos  40.000 millones de euros a una tasa del 5% es un primer paso para impedir una crisis sistémica. Pero las demoras y la tasa de interés, muy superiores a las del vituperado FMI, no constituyen una buena señal y no confieren popularidad a las instituciones europeas.

ARTÍCULO ORIGINAL EN iEco:

http://www.ieco.clarin.com/economia/Puede-Europa-evitar-crisis-sistemica_0_124500027.html?print=1#

Read Full Post »

Laura Chinchilla: bajo la sombra de

Óscar Arias

Si continuará la línea del ex presidente Arias está por verse. Mientras tanto, ha buscado el diálogo fértil con los grupos sociales y políticos, pero deberá probar si la confianza depositada en ella traerá mayor beneficio a los costarricenses.

Yenifer Márquez González

artículo completo de esta reconocida periodista internacional, miembro del grupo “INFORMACION ESTRATÉGICA”:

http://www.americaeconomia.com/notas/bajo-la-sombra-de-arias

Read Full Post »

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Read Full Post »

COMUNICADO FINAL DEL G-20

23 DE ABRIL 2010

 Comunicado-final-G-20-Abril_IECFIL20100423_0001
   

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »