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Archive for 28 enero 2010

FONDOS ESPECÍFICOS: UNA HERRAMIENTA NECESARIA PARA LA INVERSION EN EL SECTOR ENERGÉTICO

Por Jorge Lapeña

LA DEMANDA ENERGÉTICA

El sector energético se caracteriza por ser de demanda creciente; esto significa que siempre que haya crecimiento económico y/o desarrollo social habrá una demanda energética creciente.

La energía, por otra parte, es difícilmente acumulable; lo que impide trabajar haciendo stocks en la épocas de baja demanda para utilizarlos en las épocas de altas demandas. La energía además es difícilmente sustituible por otro producto energético en caso de faltantes.

En consecuencia, al no ser sustituible ni acumulable, debe ser producida en forma segura y económica en el momento en que la demanda se produce y no en otro. Al ser necesaria la seguridad y la confiabilidad, el sistema requiere equipamiento de reserva para hacer frente a las diversas contingencias que un sistema puede afrontar y que le pueden impedir el abastecimiento de la demanda.

El problema de la demanda creciente nos lleva a dos problemas de primera magnitud: el primero de ellos es la necesidad de expandir la oferta de energía con la debida anticipación en toda la cadena productiva. El incremento de la demanda se da en el consumo pero la oferta debe producirse aguas arriba: un mayor consumo de gas oil requiere más producción de petróleo, mas refinerías, más oleoductos y las inversiones en esas áreas requieren anticiparse a ese incremento de la demanda en varios años.

La otra cuestión indisolublemente ligada a la primera es la necesidad de prestar atención a la productividad energética.

LA PRODUCTIVIDAD ENERGÉTICA

La energía es un factor de producción, y como tal, le caben las generales de la ley respecto a la productividad de los factores. Se puede ser más o menos eficiente en el consumo de la energía.

La experiencia prueba que en nuestro país la elasticidad del crecimiento de la demanda energética con respecto al crecimiento del PBI es de aproximadamente 1 ; en cambio, en los países desarrollados que vienen aplicando políticas de uso racional de la energía desde hace muchos años este valor se ubica en torno a un valor de 0,5. Esto significa que aunque ambos países tengan demanda creciente con el crecimiento del PBI, el país de elasticidad más baja crecerá a un ritmo mucho menor que el país de elasticidad mayor.

La consecuencia es obvia: el país con mejor productividad energética requerirá un menor esfuerzo de inversión para abastecer la demanda; consumirá menos recursos naturales y generará menos gases de efecto invernadero que el país con menor productividad.

Al respecto nos dice Alieto Guadagni:

“Es ilustrativo comparar Europa con los Estados Unidos; cuando la crisis petrolera de 1974 Europa inicio una política de eficiencia energética, introduciendo impuestos a los combustibles fósiles y promoviendo el transporte público y modernizando su industria automotriz; los precios energéticos son en Europa alrededor del doble que en Estados Unidos. Es así como hoy un europeo emite 10 toneladas y un norteamericano 23.”

“En el mundo existen 1600 millones de pobres que no tienen acceso a la electricidad; cuando se conecten en el futuro aumentaran las emisiones. Pero el caso es que, existen en los Estados Unidos 40 millones de vehículos de alto consumo de combustible (SUV), que si fuesen reemplazados por vehículos con los estándares técnicos europeos ahorrarían emisiones equivalentes a las generadas por el acceso a la electricidad de todos los pobres que hoy carecen de ella.”

Constituye hoy un imperativo categórico el consumir energía de la forma más eficiente posible, toda vez que es necesario transformar entre todos mediante un gigantesco esfuerzo planetario el consumo energético actual en consumo sostenible.

El incremento de la productividad energética no es una cuestión ni sencilla, ni rápida. Se necesitan políticas bien concebidas y permanentes; los resultados son a largo plazo. Los resultados sólo aparecerán después de realizar inversiones en cambios y desarrollos de tecnologías en nuevos procesos de producción, transporte y consumo de energía; de realizar estudios de ingeniería industrial tendientes a identificar las causas de las pérdidas de energía; de capacitar y educar para el consumo eficiente, etc.

LA AMPLIACIÓN DE LA OFERTA

La ampliación de la oferta en un sistema normal debe ser llevada a cabo por los actores del mercado energético. Estos normalmente son de varios tipos: empresas públicas; empresas privadas y cooperativas; y también empresas reguladas por el estado y empresas no reguladas.

En el caso de las empresas reguladas las inversiones para abastecer la demanda son obligatorias para la empresa; a cambio de ello el regulador (el estado nacional, provincial o municipal) debe fijar las tarifas conforme a lo establecido en la ley y en los contratos de concesión. En el caso de las empresas no reguladas si bien no existe una obligación específica de invertir en determinado proyecto los mecanismos de mercado deben proveer los incentivos suficientes como para que el inversor “tenga interés” en realizar las inversiones. Ello sólo se produce si el inversor evaluando riesgos llega a la conclusión de que el retorno de la inversión por sobre los costos incurridos justifica los riesgos asumidos.

LA EXPERIENCIA DE NUESTRO PAÍS EN LOS ÚLTIMOS 50 AÑOS

Nuestro país muestra en los últimos 40 años tres períodos bien diferenciados:

1) Un período estatal con alta preeminencia de las empresas energéticas nacionales 1960-1990;

2) Un período privado 1990-2002

3) Un período indefinido que se inicia en 2003 hasta la actualidad.

Las características de estos períodos son bien diferenciadas; los dos primeros períodos son de normalidad en cuanto a las modalidades y las formas de decidir y ejecutar las inversiones: 1) en el primero de ellos la decisión se impulsa a través de mecanismos de planificación (CONADE; Oficinas de Planeamiento de las empresas estatales; etc.) sumados a decisiones gubernamentales y presupuestarias; 2) en el período privado las decisiones de inversión fueron de las propias empresas tomadas o bien por mecanismos de mercado; o bien impuestas por las obligaciones asumidas en los contratos de concesión.

En cuanto al tercer período que se inicia en 2003 y que aún no ha finalizado el mismo se caracteriza por Argentina es hoy un país que presenta retraso y distorsión en el proceso de inversión: el sector privado está retraído; en este contexto el estado intenta invertir, y lo hace tarde, caro, mal y distrayendo fondos públicos de otros fines prioritarios en una política de subsidios insostenible.

La inversión energética muestra hoy algunas particularidades preocupantes:

1) Es muy grande por ejemplo el atraso de la inversión en exploración petrolera de alto riesgo, lo que nos condena a la caída productiva y al crecimiento de los costos internos;

2) Las inversiones en nuevas centrales eléctricas siguen siendo dependientes del gas natural; un combustible en estado de agotamiento y declinación productiva desde hace más de un lustro;

3) Se recurre como nunca antes en los últimos 50 años a los grupos generadores Diesel, pequeños y de rápida instalación, consumidores de derivados del petróleo importados y de alto costo.

4) No hay inversiones en centrales hidroeléctricas;

5) No hay inversiones suficientes en nuevas tecnologías de generación compatibles con un esfuerzo por diversificar la matriz energética.

6) Existen atrasos en la magnitud de la inversión necesaria para el abastecimiento de la demanda en múltiples eslabonas de la cadena energética.

Si bien el período que se inicia en 2003 y aún continúa, es claramente anormal, ya que existen problemas estructurales graves – técnicos; económicos; institucionales; legales y políticos- para la materialización de las inversiones, ello no nos debe hacer perder de vista que en el período inmediato anterior 1990-2002, en que funcionó el mecanismo de mercado y donde las instituciones funcionaron de acuerdo a lo previsto en la legislación la inversión no logró satisfacer en forma razonable la ampliación de la demanda en forma sostenible.

Muchas de las distorsiones de la inversión que observamos en el presente se manifestaban ya en la década pasada. Algunos ejemplos son claramente la caída en la inversión exploratoria en materia de hidrocarburos; la caída de las reservas de gas natural hecho muy significativo que el mercado no pudo anticipar. La inversión en centrales eléctricas continuó en ese período basada en el consumo de gas natural en centrales de ciclo combinado de bajo costo de inversión y corto período de construcción. Tampoco hubo en ese período ampliaciones del sistema de transmisión eléctrica en alta tensión (500 y 132 Kv.) en la cantidad necesaria.

En resumen, la inversión en la ampliación de la infraestructura tuvo partes en la que funcionó en forma satisfactoria y partes en las que no alcanzó los objetivos mínimos necesarios.

Esto nos lleva a postular la necesidad de reformar los marcos regulatorios eléctricos y del gas natural leyes 24065 y 24076) respectivamente; así como también plantearnos la necesidad de una nueva ley de hidrocarburos que reemplace a la ley 17319 y su complementaria la ley corta. Preservando naturalmente aquellos aspectos positivos de las citadas leyes donde la práctica demuestre que deban ser mantenidos.

Uno de los aspectos a re-evaluar es precisamente la conveniencia de revalorizar la experiencia de los fondos específicos del sector energético concebidos para apuntalar el proceso de inversión sectorial.

LA ESTRATEGIA DE FINACIAMIENTO DEL GOBIERNO

El Gobierno tiene una estrategia de financiamiento equivocada para el sector energético. Esta estrategia no es explícita; sin embargo, la observación del accionar gubernamental a través de un período largo permite identificar tres vigas maestras de ese esquema:

1) Enervar hasta prácticamente hacer desaparecer el mecanismo de mercado previsto en la normativa vigente; ello lleva al atraso tarifario crónico y al no cumplimiento de los Contratos de Concesión, y de las leyes de marco regulatorio;

2) Utilizar el mecanismo de los Fondos Fiduciarios creados ad hoc para financiar inversión y gasto de funcionamiento del sector. Al respecto ver el Anexo el listado de los fondos fiduciarios que operan en la orbita del Ministerio de Planificación e Infraestructura;

3) La financiación de obras por el mecanismo de partidas presupuestarias y/o la reasignación de las mismas (ésto se implementa mediante partidas presupuestarias ad hoc que son asignadas para obras determinadas (transferencias a ENARSA; aportes para centrales hidroeléctricas; etc.).

Decimos que se trata de una estrategia equivocada porque la misma es altamente dependiente de la decisión gubernamental; de la existencia de fuentes de financiación disponibles (superávit fiscal).Es también una estrategia vulnerable a la influencia política; al tráfico de influencias; al sobre costo de las obras; etc.

Esto en general impide proyectar y mantener una estrategia energética de largo plazo por la imposibilidad d predecir la disponibilidad cierta de fondos a largo plazo; obligando a la decisión caso por caso.

LA EXPERIENCIA DE LOS FONDOS ENERGÉTICOS EN ARGENTINA

Los Fondos específicos fueron ampliamente utilizados en nuestro país en el sector energético.

a) Fondo Nacional de la Energía

El Fondo Nacional de la Energía creado por el artículo 15 del Decreto NC 22389/45, ratificado por Ley N° 13892.

En 1950 mediante el Decreto 17351 se dieron precisiones respecto al destino y objeto de este Fondo (ver Anexo Nº 1); en particular citamos lo siguiente:

“Art. 17 – El Fondo Nacional de la Energía, será destinado al estudio, construcción de obras, ejecución de instalaciones y adquisición de bienes muebles e inmuebles, reclamados por el aprovechamiento racional de las fuentes no renovables de energía y su reposición por otras renovables, como asimismo a atender las erogaciones presupuestarias de las empresas que no se encuentren en las condiciones previstas por el Art. 14° del Decreto N° 22389/45. Las disponibilidades de dicho fondo podrán ser destinadas por el Directorio para la adquisición de valores mobiliarios que produzcan renta, previa autorización del Ministerio de Industria y Comercio.”

Claramente que da establecido en él el Objeto de contar con un instrumento que permita apuntalar el proceso de inversión de las empresas energéticas, particularmente en lo referido al aprovechamiento racional de las fuentes renovables de energía y su reposición por otras renovables.

b) Fondo Nacional de la Energía Eléctrica

Este fondo fue creado por la Ley de la Energía Eléctrica Nº 15336 en conjunto con el Fondo del Desarrollo Eléctrico del Interior (Art. 30 a 34) [ver Anexo].

El destino de los fondos es fundamentalmente la ampliación de la oferta de energía eléctrica según el siguiente detalle:

“a) El 80% del mismo, con destino exclusivo a los estudios, construcción y ampliación de las centrales, redes y obras complementarias o conexas, que ejecute el Estado Nacional;”

“b) El 20 % remanente será transferido al Fondo de Desarrollo Eléctrico del Interior, conforme con lo dispuesto en el artículo 32 inciso d).”

c) Fondo Chocon -Cerros Colorados -Alicopa y Fondo de Grandes Obras Hidroeléctricas

Estos fondos fueron creados por las leyes 19.287, 17.574 y 20.954 y tuvieron por objetivo generar los fondos de contrapartida para la realización de lo emprendimientos hidroeléctricos realizados por nuestro país en las décadas del 60, 70 y 80.

Es importante destacar la importante función cumplida por los fondos específicos en la ejecución de las grandes obras hidroeléctricas realizadas por nuestro país en las décadas del 60 , 70 y el 80 que permitieron construir u conjunto importantísimo de emprendimientos realizados en óptimas condiciones técnicas; económicas; financieras y en los plazos previstos en los respectivos proyectos y planes nacionales.

Me estoy refiriendo a los proyectos Chocón; Planicie Banderita; Arroyito; Alicurá; Piedra del Águila y Salto Grande. Aproximadamente unos 6000 Mw. que posibilitaron que nuestro país transformara en forma radical su matriz energética multiplicando por un factor 10 la generación de la energía hidroeléctrica en el plazo de 20 años que van desde 1973 – año de la entrada en operación de la CH Chocón – hasta el año 1991 en que entró en operación la CH Piedra del Águila ambas sobre el río Limay.

El mecanismo exitoso consistió simplemente en proveer los fondos de contrapartida a los préstamos internacionales que permitieron la realización de las obras ejecutadas en su mayoría por la empresa Hidronor, y en el caso de Salto Grande, por la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande.

LA LEY DE MARCO REGULATORIO ELÉCTRICO 24065 DE 1992

La ley 24065 de Marco Regulatorio Eléctrico sancionada en 1992 anuló dichos fondos. En el Capítulo XVI “Disposiciones varias” el art. 82 dispone lo siguiente:

“ARTICULO 82.- Déjase sin efecto el Fondo Nacional de Grandes Obras Eléctricas creado por la ley 19.287, y el Fondo Chocón – Cerros Colorados – Alicopá; establecido por la ley 17.574 y la ley 20.954.”

Asimismo la ley 24064 introdujo modificaciones substanciales en el Fondo Nacional de La Energía Eléctrica al derogar cuatro incisos fundamentales a); b); c); d) y f) del Art. 30 la ley 15336 que establecían precisamente los aportes a la conformación financiera de ese fondo. Los siguientes son los incisos derogados:

Art. 30.- Créase el Fondo Nacional de la Energía Eléctrica con el fin de contribuir a la financiación de los planes de electrificación, el cual se integrará:

“a) Con un aporte del Tesoro Nacional que se fijará anualmente; ” “b) Con el 50% como mínimo del producido de la recaudación de Fondo Nacional de la Energía, pudiendo el Poder Ejecutivo incrementar dicho porcentaje a propuesta de la Secretaría de Energía y Combustible;

“c) Con las regalías sobre el uso de las fuentes hidráulicas de energía que se establecen en el artículo 15, inciso 9″;

“d) Con el derecho de importación de la electricidad que en cada caso se establezca por los organismos competentes;”

“f) Con el producido de la negociación de títulos de deuda nacional que se emitan con cargo a ser servidos con recursos del Fondo;”

Pero es en Art.70 de la Ley 24065 donde se hace el mayor cambio conceptual en el Objeto de este fondo concebido originalmente para la inversión

“ARTICULO 70.- Sustitúyense los incisos e) y g) del artículo 30 y del artículo 31 de la ley 15.336, por los siguientes:

“e) El Fondo Nacional de la Energía Eléctrica se constituirá por un recargo de treinta australes por kilovatio hora (A 30 /Kwh.) sobre las tarifas que paguen los compradores del mercado mayorista, es decir las empresas distribuidoras y los grandes usuarios, como asimismo por los reembolsos más sus intereses de los préstamos que se hagan con los recursos del Fondo. La Secretaría de Energía tendrá la facultad de modificar el monto del referido recargo, hasta un veinte por ciento (20 %) en más o en menos, de acuerdo a las variaciones económicas que se operen en la industria con posterioridad a la fecha de entrada en vigencia de esta ley”;

“g) El Fondo será administrado por el Consejo Federal de la Energía Eléctrica (CFEE) y se destinará a:

– El sesenta por ciento (60 %) para crear el Fondo Subsidiario para Compensaciones Regionales de Tarifas a Usuarios Finales, que asignará anualmente el Consejo Federal de la Energía Eléctrica (CFEE), distribuyéndolo entre las jurisdicciones provinciales que hayan adherido a los principios tarifarios contenidos en esta ley.

– El cuarenta por ciento (40 %) restante para alimentar el Fondo para el Desarrollo Eléctrico del Interior. El CFEE distribuirá los fondos en función a los índices repartidores vigentes o a los que dicho Consejo determine en el futuro.”

PROPUESTA

1-En atención a las consideraciones precedentes se considera conveniente revalorizar la experiencia del mecanismo de los Fondos Energéticos con destino a financiar aquella parte de la inversión energética, que por sus características en la experiencia argentina ha demostrado tener mayor dificultad para ser ejecutada, aún en los períodos de normalidad institucional donde rigió el mecanismo de mercado definido en las leyes demarco regulatorio eléctrico y gasífero de las leyes 24065 y 24076.

2-Se debe proceder a modificar el régimen de la ley 24065 por lo menos en los artículos que modificaron el destino de los Fondos Energéticos que han sido comentados en el punto anterior; así como también aquellos que dispusieron la caducidad de los Fondos Chocón-Cerros Colorados-Alicopá y fondo de Grandes Obras Eléctricas.

3- El Mecanismo de los Fondos Específicos debe ser complementario al mecanismo de mercado; por lo tanto deben ser considerados fuentes complementarias de financiación, y no como mutuamente excluyentes. La existencia de los Fondos no remplaza a una política tarifaria para el sector energético racional que debe ser fijada –en los segmentos regulados- por el estado, conforme a una normativa determinada en las leyes regulatorias y cumplida por empresas proveedoras y consumidores.

4- Una parte fundamental de los proyectos energéticos que será financiada por estos Fondos Específicos son las energías limpias, que permitirán a Argentina participar del esfuerzo global en la lucha contar el cambio climático: a) proyectos hidroeléctricos; b) centrales eólicas y solares; c) energía geotérmica y d) energía nuclear.

5- Los proyectos a los que estarán destinados estos fondos serán definidos en el PLAN ENERGETICO NACIONAL de largo plazo.

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 21 de enero de 2010

ARTICULO ORIGINAL EN LA WEB DEL INSTITUTO MOSCONI:

http://sitio.iae.org.ar/index.php/opinion/33-fondos-especificos-una-herramienta-necesaria-para-la-inversion-el-sector-energetico-?showall=1

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Banco Ciudad
 

El resumen y los contenidos se presentan a continuación:

LA SEMANA EN POCAS PALABRAS

Los datos difundidos en la semana confirman que la economía se encuentra en recuperación, luego de un año de caída del nivel de actividad. Los datos de industria, consumo de bienes durables, autos, importaciones y exportaciones muestran señales claras de una recuperación de la demanda externa y local.

En industria, los indicadores privados coinciden en señalar una recesión más profunda que la capturada por las cifras oficiales y una recuperación desde mediados de 2009. La caída de la actividad (del pico al valle de las series) promedia el 14% y la recuperación (desde el piso de actividad) el 8 %, siempre según indicadores privados.

Brasil y el campo son la llave de la recuperación de la industria y las exportaciones. El 64% de la caída en las exportaciones de 2009 fue explicado por menores exportaciones agrícolas y un 21% es atribuible a menores exportaciones industriales. El dato relevante quizás sea que la mitad de la caída de las exportaciones industriales fue explicada por la caída en las ventas de autos a Brasil. Con Brasil en crecimiento y la expectativa de una cosecha récord, las exportaciones en 2010 podrían rebotar al menos 16% luego de una contracción del 20% en 2009.

Lo mismo es válido para la actividad industrial. La mejora de la producción agropecuaria tendría un impacto directo e indirecto sobre la producción de maquinaria y equipo, mientras que la recuperación de la economía brasilera le pondrá un piso al nivel de actividad industrial por su impacto en la producción automotriz. En diciembre, la recuperación de autos explicó el 70% del crecimiento industrial según INDEC.

Los volúmenes de ventas en shoppings cayeron 4% en el acumulado de 2009 pero crecieron 3,5% interanual en diciembre. Los rubros de consumo durable también muestran una recuperación, rebotando luego de caídas significativas. Las mejoras más visibles se aprecian en electrodomésticos y autos.

Pero el consumo masivo volvió a encender algunas luces amarillas. Las ventas nominales en supermercados crecieron 16% anual en diciembre, pero en cantidades (restando la inflación relevante) continúan en terreno negativo (aproximadamente -1%). Hay otro dato que apunta en igual dirección: según el INDEC, la producción de alimentos y bebidas cayó 6% anual en diciembre. Son datos a monitorear, que estarían reflejando el impacto de la aceleración de precios (particularmente en alimentos) sobre los sectores sociales más vulnerables.

Hay pocas dudas que el frente externo (por Brasil y campo), la política fiscal (por expansión del gasto) y la política monetaria (por baja de tasas y expansión de la oferta monetaria) tendrán un rol expansivo de la demanda a lo largo del año. Esto le pone un piso al crecimiento en 2010. La gran incógnita sigue siendo la tasa de inflación y su impacto sobre el nivel de actividad. Aquí la pregunta clave es: ¿cuánta aceleración inflacionaria puede haber antes que la economía comience a enfriarse?

CONTENIDOS

  • Industria: con ritmode samba (pág.2)
  • Balance comercial 2009: más superávit, menos comercio (pág.4)
  • Consumo: tratando de subir a la lona (pág.7)
  • La Marcha de los Mercados (pág.9)
  • Estadístico (pág.10 y 11)

Informe semanal N 71

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EN el último “Marca de Radio” que dirige Eduardo Aliverti, el editorial estuvo dedicado al debate abierto por un integrante del grupo INFORMACION ESTRATEGICA, Víctor Bronstein, en un reportaje que le hicieran en Pag. 12.

Por considerarlo, precisamente, de interés verdaderamente estratégico, reproducimos el editorial y el artículo original:

http://www.marcaderadio.com.ar/

(clickear en Editorial: ¿Y el Petróleo?)

El artículo en Pagina 12:

ECONOMIA › “DEBATIR SOBRE EL AUTOABASTECIMIENTO PETROLERO ES NO ENTENDER LA IMPORTANCIA ESTRATEGICA DE LA ENERGIA”

Cien años discutiendo las mismas cosas

A 102 años del descubrimiento del petróleo en Argentina, el debate sobre el autoabastecimiento se repite desde hace décadas. Víctor Bronstein, un especialista, plantea que el país está quedando afuera de los debates estratégicos.

 Por Raúl Dellatorre

El nuevo aniversario del descubrimiento del petróleo en Argentina parece encontrar al país, y en particular al sector, discutiendo los mismos temas desde hace décadas: regulación estatal versus libertad de mercado, incentivos a la inversión versus precios accesibles de los combustibles, y las condiciones para lograr el autoabastecimiento petrolero. Para Víctor Bronstein, especialista y director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad, estos planteos apuntan únicamente a la coyuntura y no toman en cuenta una mirada de mediano y largo plazo ni, mucho menos, el debate estratégico mundial actual en torno del tema. “El dilema está en cómo pensar hoy la cuestión, cuando la problemática mundial pasa por la seguridad energética y nosotros seguimos detenidos en discusiones menores”, expresó en una entrevista concedida a Página/12.

–¿A la Argentina le está faltando un enfoque estratégico al debatir sobre energía?

–El tema sigue pensándose exclusivamente desde la coyuntura política. Por ejemplo, aparecen ocho ex secretarios de energía y, con oportunismo y por simple interés de hacer oposición, critican al Gobierno sobre temas que ellos no supieron resolver cuando estuvieron al frente del área. En este tipo de críticas, no aparece ni el más mínimo planteo o referencia a la problemática mundial, cuando la seguridad energética pasó a ser uno de los ejes centrales de la política internacional.

–¿Por qué considera que el debate sobre el autoabastecimiento petrolero ya no es fundamental?

–Argentina vivió el tema del autoabastecimiento como una cuestión crítica durante todo el siglo XX. Cada una de las guerras mundiales puso en riesgo el abastecimiento energético. En la Primera se cortó el suministro del carbón que venía de Gales. De la discusión de esa época alumbró un nacionalismo petrolero que le dio origen a YPF. La Segunda Guerra fue, también, la segunda gran crisis energética. En los ’40, la discusión era el autoabastecimiento. Pero Juan Domingo Perón tuvo una visión distinta, no concebida desde el nacionalismo petrolero sino percibiendo que la cuestión era la energía como un todo. Y ahí está la diferencia: plantear el tema energético como un todo o encerrarlo en si el país se va a autoabastecer de petróleo o no.

–El sistema sociopolítico y el fluido de energía son términos de una misma ecuación. En términos históricos, podría decirse que la sociedad industrial se desarrolló cuando logró liberar la energía almacenada en los combustibles fósiles. Vivimos en la civilización del gran consumo energético. El problema es que esa disponibilidad sin límite de fuentes de energía fósil empieza a tener inconvenientes. El modelo de vida de esta civilización es Estados Unidos, un país que dispone del 5 por ciento de la energía mundial pero consume el 27 por ciento. Si todo el mundo imitara los parámetros de consumo estadounidense, sencillamente explotaría. ¿Argentina se está quedando afuera de la discusión mundial en el tema energético? ¿Nos quedamos con discusiones del pasado sin advertir los problemas de más largo plazo?

–Ese otro debate es el de la seguridad energética, y aquí parece que no está. Si en los países centrales la cuestión energética es uno de los tres ejes principales de su política exterior, si Estados Unidos atiende la política energética no como sector económico sino desde el Departamento de Seguridad, es que estamos ante una cuestión estratégica que debería abordarse desde otro enfoque.

–¿Cómo se pasa de la discusión del autoabastecimiento petrolero al de la seguridad energética? ¿Cómo se explica, más allá de decir que es lo que le preocupa a Estados Unidos?

–Primero, hay que advertir que el petróleo se agota en el mundo. Pasamos la etapa de peak oil, es decir el punto de mayor producción posible de petróleo: las nuevas reservas que se descubren no compensan las que se agotan. Esa es la gran novedad histórica. Segundo, desde una mirada regional, Latinoamérica es una región sustentable energéticamente, una característica propia poco común en el mundo. O cuida el recurso y lo utiliza en beneficio propio, o se lo quedan otros. Por eso la importancia de verlo regionalmente y no encerrarse fronteras adentro.

–Se entiende la importancia estratégica. ¿Pero qué deberían hacer las autoridades para imponer el tema en la discusión política interna?

–Abrir un debate sobre al conveniencia o no de tener un ministerio de energía, por ejemplo. Un ministerio para estudiar, planificar, buscar la integración regional. Discutir el tema de las empresas estatales, o si es mejor idea que sean de capitales argentinos con capacidad de inversión pero sometidos a una planificación nacional. El planteo central debe ser generar un sistema sustentable y confiable, que permita acceder a los recursos energéticos para garantizar un desarrollo y una dinámica productiva y social. En resumen, asegurar el dominio de la energía, que empieza a ser el recurso crítico.

el original en Pag 12:

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-136923-2009-12-13.html

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MIRADA GLOBAL

El estilo de Obama no modifica la

política exterior de los EE.UU.

La idea de que Washington debe tener una

política exterior hacia la región se funda en un

supuesto equivocado: no hay “una” América

Latina.

Por: Jorge Castro- ANALISTA

Barack Obama anunció el 14 de diciembre de 2009 que Estados Unidos comenzó negociaciones con la Asociación del Pacífico -Vietnam, Singapur, Australia, Nueva Zelanda, Brunei, Chile y Perú- para establecer un acuerdo de integración con la región, la de mayor crecimiento de la economía mundial. Hasta ese momento, el gobierno de Obama no tenía ninguna política comercial. Esta es su primera iniciativa estratégica; y para América Latina lo más importante es la omisión: en la decisión que fija la orientación general de EE.UU. en los próximos 10/20 años, el continente latinoamericano no está presente.El ciclo político estadounidense tiene dos años de duración. Lo que un gobierno no logra hacer en los dos primeros años, no puede hacerlo más. En noviembre de 2010 habrá elecciones de medio término en EE.UU.

Se cumplió un año del gobierno de Obama. La idea de que EE.UU. tiene una política exterior hacia la región se funda en un doble malentendido: el primero es que América Latina constituye un espacio geopolítico homogéneo con intereses comunes, cuando no hay tal cosa; el segundo es que, como la democracia ha echado raíces, la región se ha transformado en un socio previsible, cuando no lo es en ningún sentido significativo.Al contrario, la tendencia de América Latina es hacia una acentuación de su heterogeneidad y fragmentación, con una democracia arraigada, pero que -salvo excepciones- es de instituciones débiles, sin partidos políticos y asediada por crisis recurrentes de gobernabilidad.El centro de gravedad internacional se traslada al Asia; y esto no modifica la participación de América Latina (8% del PBI mundial). Pero adelanta su creciente irrelevancia frente al nuevo eje del poder mundial. Esto profundiza sus fracturas internas; y coloca a México y a Brasil como únicas posibilidades de relevancia internacional.

En la “política exterior de EE.UU. hacia América Latina” surge siempre el problema de la asimetría de poder. No es que EE.UU. tenga más poder, sino que es una superpotencia que define sus prioridades según su condición de poder planetario. Su política con los heterogéneos fragmentos de América Latina se fija según su prioridad en la agenda global (narcotráfico en Colombia; aprovisionamiento de petróleo desde Venezuela).
Obama se presentó (Trinidad y Tobago, abril 2009) como un cambio de estilo: multilateralismo, cooperación y asociación igualitaria. Esa novedad ha experimentado una serie sucesiva de fracasos. El 28 de junio de 2009 fue derrocado Manuel Zelaya en Honduras; y en las elecciones del 29 de noviembre triunfó Porfirio Lobo, reconocido por EE.UU. Entre estos dos pasos hay una tácita aceptación de que fracasó la política multilateral.
Más allá del estilo, Obama no ha mostrado ninguna diferencia significativa respecto de los últimos dos años del gobierno de Bush.

Esta política tenía tres rasgos esenciales: vínculo no prioritario con la región; fractura entre la América Latina del Norte y la del Sur; y en Sudamérica, relación privilegiada con Brasil. Los acontecimientos mundiales deciden la relación de EE.UU. con América Latina. La integración con China es más que prioritaria. Es una nueva fase del proceso de acumulación global. Por eso EE.UU. se transforma en un país del Pacífico. En lo que hace a la región, lo único que importa es el lazo con los actores globales, actuales o potenciales (México y Brasil). Es lo contrario del “multilateralismo cooperativo” prometido en Trinidad y Tobago. En el resto de la región, el desinterés toma la forma de errores diplomáticos. Por ejemplo, la “inseguridad jurídica” de la Argentina, enunciada por Arturo Valenzuela.

nota original de CLARIN:

http://www.clarin.com/diario/2010/01/24/opinion/o-02126070.htm

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Semana Global
Asia impulsa el crecimiento
La expansión económica mundial provendrá de las regiones emergentes.

LONDRES (Reuters) – El crecimiento mundial debería florecer este año con el apoyo de las economías asiáticas, según un sondeo de Reuters.

La mediana de los pronósticos de 45 analistas de Norteamérica, Europa y Japón mostró que esperan que la economía global se expanda un 3,6 por ciento este año, tras una contracción prevista del 1 por ciento el año pasado.

Los especialistas prevén un crecimiento mundial del 4 por ciento en 2011. Los últimos pronósticos representan una fuerte revisión al alza de las estimaciones de julio.

“La acción coordinada de los bancos centrales y las autoridades fiscales alrededor del mundo el año pasado fue exitosa. Evitó que la crisis fuera aún peor y dio el puntapié inicial para la recuperación”, dijo Trevor Williams de Lloyds TSB.

“Los mercados emergentes están liderando la recuperación global, sin cuestionamientos. El crecimiento en las economías desarrolladas es sustancialmente menor”, agregó.

Los bancos centrales han recortado las tasas de interés hasta casi cero e inyectado miles de millones de dólares a las frágiles economías para intentar contener los efectos de la recesión.

Se prevé que los bancos centrales de Asia suban las tasas de interés en septiembre, luego de que el crecimiento en la mayoría de las economías regionales, principalmente China, se acelerara más de lo previsto hace sólo tres meses y las exportaciones recuperaran la fuerza.

En cuanto a la zona euro, se prevé que se expanda un 1,2 por ciento este año. Alemania crecería un 1,5 por ciento y Gran Bretaña, un 1,2 por ciento, mientras que los Estados Unidos, la mayor economía del mundo, se expandiría un 2,7 por ciento.

Pero estas cifras palidecen comparadas con las expansiones esperadas para China, de un 9,5 por ciento, de la India, de un 8 por ciento, y de casi el 6 por ciento para Indonesia.

El sector manufacturero ha estado a la cabeza de la recuperación. La actividad fabril global creció a su mayor ritmo en casi cuatro años en diciembre, gracias a un aumento de pedidos, según las cifras del PMI Global entregados a principios de mes.

original en HSM global

http://ar.hsmglobal.com/notas/56061-asia-impulsa-el-crecimiento

© Thomson Reuters 2010

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