
La Nación publicó “¿Cuándo se jodió la economía K?” escrita por Lucas Llach. Los que tenemos una visión diferente de la economía, nos hemos sentido movidos a dar nuestro parecer ante este inteligente disparador de ideas.
Plantea que transitamos la DesIndustrialización por Sustitución de Importaciones (DISI), focalizando el inconveniente en los permisos previos de importación.
Hay que devaluar para “corregir el deterioro de la competitividad”, situación que desemboca en una corrida que obliga al gobierno a establecer controles cambiarios.
El último extravío K lo establece fue la inflación alta y atraso cambiario.
Propone metas de inflación, y que si no estamos seguros de hacer lo correcto, miremos al mundo, y si lo que hacemos es diferente, sospechemos de nosotros mismos.
Comenzamos reconociendo que los controles de Moreno pueden parecer algo rústicos y poco simpáticos, pero son necesarios.
Hace días estuvo Paulo Skaf en Argentina, el empresario más importante del polo industrial más grande de Latinomérica, y se quiere llevar a Moreno a Brasil para que lo defienda de las importaciones procedentes de China y otros destinos. Los que esperaban palos de Skaf escucharon elogios a Moreno. ¿Estará haciendo bien los deberes?
En Brasil hay muchos inspectores como Moreno, pero sin su efectividad, por eso se lo quiere llevar Skaf.
La sintonía fina llegó a la aduana.
Miguel Ponce de la Cámara de Importadores (CIRA) explicó que “desde febrero las resoluciones generales 3252 y la ampliatoria 3255 de AFIP están operativas. La 3255 es producto de la interacción del sector público y privado que permitió incorporar, simplificar y aceptar muchísimas sugerencias de los privados a la AFIP, a la aduana particularmente, En el Consejo Consultivo Aduanero, ante todas las organizaciones gremiales, empresariales vinculadas al comercio exterior, bancos, despachantes, la carga, el transporte, la CIRA, la directora de aduana Ayerán anunció lo que saldría con prácticamente la totalidad de demandas que los privados hicieron”.
“Una Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI) puede traer varios embarques y un embarque puede tener varias DJAI. Una DJAI puede funcionar como una cuenta corriente con la llegada de los embarques por 4 meses. Una simplicidad en los datos que se les piden a los importadores, se procesará y homologará rápidamente, dando agilidad al proceso. AFIP tiene 3 días para homologar y 10 días la Secretaría de Comercio, si no hay intervención estatal, en 13 días queda aprobado automáticamente.”
Para no detener una cadena de producción por falta de insumos, hay mecanismos de urgencia para resolver el caso sin que transcurran 13 días.
Para Llach “la industria por 20 años se adaptó a la globalización”, lejos de adaptarse, en gran parte desapareció, otras pocas que sobrevivieron fueron compradas por multinacionales, las menos que resistieron quedaron desarticuladas, sin el tejido industrial. Las empresas más rentables y de mercado cautivo se privatizaron, y otras muchas tuvieron que reducir su personal, endeudarse e hipotecar su futuro.
El estado pondera la creación de empleo, aumentar la actividad, crear mercado donde los empresarios coloquen su producción, creando más empleo. La inflación está subordinada a estas metas.
Habla de “controles cambiarios similares a Venezuela o Irán”. Hay una lectura que parte del discurso hegemónico, donde países productores de petróleo son miembros del eje del mal, y todo lo que hagan será feo, malo y sucio per se, sin importar lo que realmente instrumenten. Seguramente la selección de estos países sea para una parte de la tribuna. Los controles que Argentina ha establecido están cada vez más cerca de los estándares internacionales. Se nos exigen resultados de “países serios”, pero cuando se transita en esa dirección y chocan con intereses acostumbrados a los alambrados caídos, “hay poca institucionalidad”.
El Tipo de Cambio cumple sus metas, brindando previsibilidad respecto de nuestros socios (que con intervenciones sufren fuertes fluctuaciones), es competitivo contra Brasil (en lo que va del 2012, el real se apreció 9% contra el dolar), medido contra la evolución de nuestros salarios, o si miramos el tipo de cambio real multilateral.
Asume faltante de dólares, cuando los números del 2011 cerraron muy bien. Que los dólares no abunden tiene que ver con varios factores, entre ellos, las operaciones de unos pocos que no soportan esta administración y se incomodan con cada decisión que no permite una vuelta atrás. 20 empresas manejan el 50% de las operaciones de divisas y 120 empresas, el 80% del total. El dólar informal fluctuó desde un 5% hasta un 10% por encima del oficial en la última corrida cambiaria. Con los controles terminó el libertinaje.
Argentina transitó los últimos años su propio libreto y los aciertos fueron mayores que los errores en cantidad, en intensidad y alcance, recuperó la soberanía política y económica que habíamos perdido.
Hoy el mundo empieza a hacer lo que Argentina hizo hace unos años, cuidando el empleo, generando puestos de trabajo, empujando fuerte la inversión, sosteniendo el consumo y desarrollando el mercado interno. El mundo desarrollado cuidó la inflación y desatendió lo anterior; hoy Krugman les ofrece como solución a la inflación y una política monetaria agresiva.
Sin exitismos, si estamos a contramano del mundo es porque nuestro rol hoy será marcarle el camino que deberá andar ese mundo, unos cuantos años más.